Violento intento de sicariato en Usaquén deja seis heridos y revela móvil criminal
Un violento enfrentamiento armado registrado en el norte de Bogotá ha dejado al descubierto los detalles de un presunto intento de sicariato que mantiene en alerta a las autoridades capitalinas. El hecho ocurrió en la tarde del lunes 13 de abril en el barrio Barrancas de la localidad de Usaquén, específicamente en la calle 156 con carrera 7H, a escasos metros de la iglesia del sector.
El ataque minuciosamente planeado
Las cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que Yahir Ruiz Rojas, comerciante de carne y propietario del establecimiento Carnes Frigomontreal, fue atacado por al menos tres hombres armados cuando descendía de su camioneta Toyota Fortuner de color verde oscuro con placas CYL060. Las imágenes muestran claramente cómo el propietario del vehículo abría la puerta trasera izquierda y revisaba su teléfono celular cuando fue sorprendido por sus agresores.
El primer atacante, vestido con chaqueta negra con franjas blancas y gorra negra, se aproximó por la espalda con evidente intención de dispararle. Simultáneamente, otros dos sujetos -uno con camisa roja y otro con chaqueta negra- se acercaron al lugar, confirmando la participación coordinada de tres sicarios en el operativo criminal.
La reacción que salvó una vida
La víctima demostró una sorprendente capacidad de reacción al percatarse del peligro inminente. Inmediatamente sacó un arma de fuego que portaba en su pantalón, iniciando un intenso intercambio de disparos con los atacantes que se prolongó durante varios minutos y generó pánico entre los transeúntes de la zona comercial.
Según información confirmada por fuentes policiales, Ruiz Rojas sobrevivió al atentado gracias a que portaba un chaleco antibalas que recibió varios impactos de bala, protegiéndolo de lesiones graves. El enfrentamiento dejó como resultado que uno de los presuntos agresores cayera herido, mientras los otros dos huyeron del lugar efectuando disparos al aire.
La hipótesis policial: ajuste de cuentas
El brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, confirmó que la balacera se investiga como un intento de sicariato con móviles relacionados con ajustes de cuentas. "La Policía Nacional atiende un llamado a la línea 123 aproximadamente a las 18 horas, en el cual se reporta un ataque sicarial", señaló el oficial en sus declaraciones iniciales.
Fuentes de la institución revelaron a medios de comunicación que el presunto responsable que resultó herido durante el enfrentamiento permanece detenido en un hospital bajo custodia policial, mientras avanzan las investigaciones para identificar a los demás implicados en el ataque, incluyendo posibles autores intelectuales.
Las víctimas y la investigación especializada
El balance del violento episodio incluye seis personas heridas, entre ellas un menor de 8 años y tres transeúntes que recibieron atención médica inmediata. Tanto el sicario capturado como la víctima principal fueron trasladados a cirugía tras el enfrentamiento.
La Policía Nacional ha destinado un grupo especializado de Policía Judicial e Inteligencia para avanzar en el esclarecimiento total del caso. "Parece que hay otras personas involucradas", detalló Cristancho en declaraciones a medios locales, "vamos a designar un grupo de Policía Judicial, de inteligencia, para llegar a determinar todos los móviles, qué antecedentes se tienen y el porqué pudo ocurrir este atentado sicarial".
Perfil de la víctima y contexto del ataque
La Unidad Investigativa estableció que Yahir Ruiz Rojas, además de ser comerciante de carne, registra ingresos cercanos a los mil millones de pesos según documentos en poder de las autoridades. El empresario había adquirido la camioneta involucrada en el hecho el 27 de diciembre de 2025, apenas cuatro meses antes del atentado.
El caso ha generado especial preocupación entre las autoridades debido a la audacia del ataque en plena zona comercial y la participación de múltiples agresores, lo que sugiere una planificación meticulosa del operativo criminal. La investigación continúa activa mientras se buscan los dos sicarios que lograron escapar y se profundiza en los antecedentes que pudieron motivar el violento ajuste de cuentas.



