Noboa gobernará Ecuador desde Guayaquil para enfrentar crisis de violencia y narcotráfico
Noboa gobernará desde Guayaquil para enfrentar crisis

Presidente ecuatoriano establece gobierno temporal en Guayaquil para combatir crisis

El mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que dirigirá el país desde el puerto de Guayaquil, ubicado en la costa del Pacífico, durante varias semanas. Esta decisión se produce en medio de una profunda crisis que afecta a la ciudad más grande de la nación, la cual se ha convertido en uno de los centros urbanos más violentos del mundo. Noboa, de 38 años, explicó que su objetivo es abordar directamente problemas críticos como la delincuencia, la vivienda y la educación desde el epicentro de la emergencia.

Contexto de violencia y tensión política

Guayaquil, ciudad natal del presidente, enfrenta una escalada de violencia vinculada al narcotráfico, donde los cárteles disputan rutas de exportación de cocaína. La situación se complica tras el encarcelamiento del alcalde Aquiles Álvarez, quien se encuentra en prisión preventiva en Latacunga por una investigación por presunto lavado de dinero. Álvarez, una figura de izquierda, ha mantenido choques recurrentes con Noboa, aliado del expresidente estadounidense Donald Trump.

Actualmente, la ciudad está bajo la dirección interina de la vicealcaldesa Tatiana Coronel, de 25 años, lo que genera tensiones con el gobierno central. Mauricio Alarcón, director del grupo de expertos FCD en Quito, advirtió que cualquier intento de Noboa por marginar a la administración local podría desencadenar un conflicto con el ayuntamiento, ya que una toma de posesión formal carecería de fundamento legal.

Antecedentes de traslados gubernamentales y disputas

Esta no es la primera vez que un líder ecuatoriano traslada temporalmente el gobierno. Noboa ya había movilizado brevemente su administración a Latacunga el año pasado para evitar disturbios por la eliminación de subsidios al diésel. Anteriormente, en octubre de 2019, el entonces presidente Lenín Moreno gobernó desde Guayaquil durante violentas protestas por el mismo tema.

Las tensiones entre Noboa y Álvarez se reflejan en incidentes previos, como el cierre de una fábrica de cartón propiedad de la familia Noboa por parte del municipio en marzo pasado, seguido del cierre de dos restaurantes de la familia Álvarez por un regulador gubernamental. El abogado de Álvarez indicó que el juez tiene aproximadamente dos semanas para resolver el recurso presentado para su liberación.

La seguridad en Guayaquil es, en gran medida, responsabilidad del gobierno central, pero la presencia de Noboa podría intensificar los esfuerzos para controlar la crisis. Sin embargo, su capacidad para asumir funciones locales sin conflictos con la administración municipal, aún controlada por aliados de Álvarez, representa un desafío significativo en este contexto de alta polarización política y social.