Una nueva escalada de hechos violentos sacude al departamento de Santander. En menos de 24 horas, múltiples ataques sicariales registrados en Barrancabermeja, Bucaramanga y Piedecuesta dejaron un saldo de dos personas fallecidas y al menos cinco más heridas, entre ellas un menor de edad y un escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Barrancabermeja: dos ataques encienden las alarmas
En el distrito petrolero de Barrancabermeja, dos hechos aislados pero con características similares encendieron las alarmas de las autoridades. En estos ataques, perpetrados por hombres armados, resultaron heridas cuatro personas. Entre los lesionados se encuentra un escolta de la UNP, quien fue trasladado de urgencia a un centro asistencial junto con las demás víctimas. Por ahora, se desconoce la identidad de los responsables, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido. Los hechos ocurrieron en la vía que comunica a Barrancabermeja con el corregimiento El Llanito.
Bucaramanga y Piedecuesta: dos homicidios y un herido
De manera paralela, en Bucaramanga y Piedecuesta se registraron otros ataques sicariales que dejaron dos hombres muertos y una persona más herida. Entre las víctimas fatales se encuentra un joven de 17 años, lo que ha generado especial preocupación entre la comunidad. Según informaron las autoridades, una de las principales hipótesis apunta a disputas relacionadas con el tráfico de estupefacientes en estas zonas del área metropolitana de Bucaramanga.
Investigación en curso
Los casos son materia de investigación por parte de las autoridades judiciales, que buscan identificar a los responsables y establecer si existe conexión entre los hechos violentos registrados en los distintos municipios. Las autoridades no descartan que estos ataques estén vinculados con el microtráfico y las bandas criminales que operan en la región.
Reacciones de la comunidad
El aumento de estos ataques ha generado inquietud entre los habitantes de Santander, quienes piden mayores medidas de seguridad y presencia de la fuerza pública para frenar la ola de violencia que afecta al departamento. La comunidad exige acciones contundentes por parte de las autoridades para garantizar la tranquilidad y evitar que estos hechos se sigan presentando.



