La investigación por el accidente en el que un vehículo tipo 'Monster Truck' arrolló a decenas de personas en Popayán también puso el foco en la organización del evento. El espectáculo, que terminó en tragedia, fue promovido por el empresario Daniel Sandoval Urbano, vinculado a la firma DS Producciones.
El hecho ocurrió durante una exhibición en el sector de Bulevar Rose, donde el vehículo conocido como 'La Dragona', cuya conductora fue identificada como Sonia Vilma Segura, perdió el control en plena maniobra y terminó impactando contra el público. La lamentable situación dejó tres personas fallecidas, entre ellas menores de edad, y cerca de 40 heridas, lo que desató cuestionamientos sobre las condiciones del evento.
Evento de 'Monster Truck' en Popayán contaba con pólizas y permisos
Según información difundida por la Unidad Investigativa de El Tiempo, Sandoval Urbano tiene experiencia en este tipo de espectáculos y su empresa contaba con los permisos y pólizas exigidas por la alcaldía. El secretario de gobierno de esa ciudad, coronel (r.) Reynel Polanía Vargas, le aseguró al citado medio que la empresa organizadora estaba en regla. Además, Sandoval ya había promovido eventos similares en otras ciudades, incluyendo una exhibición en Cali en 2025.
El show en Popayán reunió a cientos de asistentes que pagaron entradas con distintos precios, en un evento que fue presentado como un plan familiar. Sin embargo, tras lo ocurrido, el organizador no ha dado declaraciones públicas y las autoridades intentan establecer su responsabilidad. Además del organizador, en el evento participaba la empresa Colombian Monster SAS, vinculada a la operación de los vehículos. Allí figura la conductora Sonia Segura, quien manejaba el camión involucrado en el accidente.
Posibles fallas en la organización del evento 'Monster Truck'
Con el paso de las horas, el foco dejó de estar solo en el accidente y empezó a centrarse en cómo se diseñó el evento. Aunque en redes se compartieron imágenes que hablaban de protocolos de seguridad, lo ocurrido abrió cuestionamientos sobre si esas medidas eran suficientes. Uno de los puntos más discutidos es la cercanía del público con la pista. Las barreras instaladas no parecían ofrecer una protección adecuada frente a vehículos de gran tamaño, especialmente en maniobras de alto riesgo como las que se realizaban durante el espectáculo.
Este detalle cobra relevancia si se compara con estándares internacionales. En otros países donde estos shows son habituales, el público suele mantenerse a mayor distancia, con estructuras de contención más robustas y zonas claramente delimitadas. A esto se suma el silencio de algunos de los involucrados. El organizador no respondió a los intentos de contacto, y desde el equipo vinculado a la operación del vehículo tampoco hubo pronunciamientos, lo que ha dejado más preguntas que respuestas. Por ahora, las dudas giran alrededor de la planeación del evento y de si las condiciones en las que se desarrolló eran las adecuadas para un espectáculo de este tipo.



