Confrontación en Plaza de la Paz desata polémica nacional sobre fenómeno 'therian'
Un video que muestra una pelea entre jóvenes en la emblemática Plaza de la Paz de Barranquilla ha desencadenado un debate intenso en redes sociales y medios de comunicación sobre los llamados "therians", una tendencia juvenil emergente que combina elementos de identidad, estética y performance inspirados en animales. Este incidente marca lo que muchos consideran el primer enfrentamiento físico documentado entre personas que se identifican con este movimiento en Colombia.
Del algoritmo digital a la realidad callejera
La escena capturada en video muestra a un grupo de jóvenes forcejeando mientras se forman círculos de espectadores que graban el altercado con sus celulares. Aunque no existe una verificación oficial sobre la identidad de los participantes ni su vinculación real con el fenómeno therian, el material ha activado una narrativa instantánea en redes sociales que va desde la curiosidad hasta el pánico moral.
Lo que comenzó como un contenido de nicho en plataformas como TikTok ha dado un salto significativo hacia los espacios públicos colombianos. En días recientes, circularon convocatorias para encuentros de therians en varias ciudades del país, funcionando como rituales de paso donde la comunidad se reconoce fuera del ámbito digital y fortalece su sentido de pertenencia grupal.
¿Qué significa ser 'therian' en el contexto colombiano?
En el universo digital, el término "therian" describe a personas que afirman experimentar una conexión identitaria, emocional o espiritual con un animal específico, conocido como su "theriotype". Según explicaciones de miembros de esta comunidad, no se trata literalmente de "creer que son animales", sino de una forma particular de identidad y pertenencia que se construye colectivamente a través de lenguaje propio, símbolos compartidos y prácticas específicas.
Lo que ha hecho visible esta tendencia recientemente no es tanto su definición conceptual -que existe desde hace años en foros especializados- sino su estética altamente visual y su formato perfectamente adaptado para videos cortos: máscaras, colas artesanales, maquillaje característico, poses específicas y la práctica del "quadrobics" (movimientos en cuatro apoyos que imitan desplazamientos animales).
La tensión entre identidad y espectáculo público
El encuentro en Barranquilla evidenció cómo estos espacios de reunión atraen no solo a quienes se identifican con el movimiento, sino también a curiosos, creadores de contenido y personas que acuden principalmente para observar el fenómeno. Este contexto crea una dinámica donde la mirada externa -frecuentemente cargada de burla o provocación- puede generar tensiones significativas.
Varios asistentes describieron en redes sociales un ambiente donde predominaban más cámaras que conversación genuina y más espectáculo que encuentro comunitario. En este escenario, cualquier discusión, empujón o reto puede transformarse rápidamente en "contenido viral" antes incluso de convertirse en noticia verificada.
Debates paralelos: diagnóstico médico y acoso social
Parte de la discusión pública ha caído en la tentación del diagnóstico simplista, con afirmaciones que etiquetan la identidad therian como "enfermedad" o "trastorno". Especialistas en salud mental recomiendan evitar estas generalizaciones y, en cambio, observar indicadores específicos como señales de sufrimiento, aislamiento extremo, deterioro en el funcionamiento cotidiano o conductas de riesgo.
Un punto crucial que emerge del debate es el riesgo de acoso y humillación pública que enfrentan muchos adolescentes que se identifican con esta u otras subculturas juveniles. Para numerosos jóvenes, la amenaza inmediata no radica en su identidad therian, sino en convertirse en blanco de burlas y hostigamiento -tanto en entornos escolares como en espacios públicos y digitales- por cualquier expresión de diferencia.
Preguntas abiertas y patrones emergentes
El incidente de Barranquilla deja más interrogantes que certezas:
- ¿Fue realmente una pelea entre jóvenes que se identifican como therians o un altercado donde esta etiqueta se aplicó posteriormente?
- ¿Existió provocación externa que escaló la situación?
- ¿Se trató de un encuentro genuino o de un escenario montado específicamente para generar contenido grabado?
Lo que sí se puede identificar claramente es un patrón cultural emergente: una microtendencia digital gana masa crítica, transita desde el ámbito virtual hacia el espacio público, ocupa plazas y parques, y se transforma en campo de disputa cultural. En esta tensión constante entre identidad auténtica y parodia, entre curiosidad legítima y estigma social, cualquier episodio aislado puede convertirse en símbolo representativo de todo un movimiento.
La Plaza de la Paz funcionó, en este caso particular, como lo que muchas plazas contemporáneas se han convertido: sets improvisados donde la vida real se graba, se edita y se juzga instantáneamente a través de comentarios en redes sociales. Un enfrentamiento de minutos puede determinar, para miles de personas que nunca habían escuchado el término, "qué es" una tendencia que apenas comienza a manifestarse en el panorama sociocultural colombiano.