El presidente Gustavo Petro arremetió contra las disidencias de las Farc lideradas por alias Iván Mordisco tras el atentado registrado en el municipio de Cajibío, Cauca, que dejó un saldo de siete personas fallecidas y al menos 17 heridas. A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario colombiano responsabilizó directamente a este grupo armado ilegal por los hechos violentos.
Reacción presidencial ante la masacre
En su mensaje, Petro cuestionó: “¿Qué es terrorismo? Es producir miedo masivo en la población a través de la violencia. El miedo es el instrumento del fascismo para acceder al poder y del narco para controlar la población. Los que atentaron y mataron a siete civiles e hirieron a 17 civiles más en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes”.
El jefe de Estado también reveló que el responsable directo del ataque sería alias Marlon, jefe de un frente de las disidencias, quien ya está “plenamente identificado” gracias a labores de inteligencia de la Policía y el Ejército. “Los frentes de alias Iván Mordisco en el Cauca son delincuentes criminales contra la humanidad y así deben ser tratados. Quieren que la extrema derecha: el fascismo, gobiernen a Colombia porque saben que con ellos hacen sus negocios de cocaína y oro ilícito”, agregó.
Llamado a la acción internacional
Petro exigió una “persecución mundial” contra estas disidencias y ordenó que la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) rastree sus finanzas. “Quiero la uiaf encima de sus finanzas, quiero los mejores soldados para enfrentarlos, quiero que el pueblo caucano se libere de esta mafia, detritus de la violencia. Quiero firmar la acusación demorada sin razón, para denunciar con nombre propio a sus jefes ante la Corte Penal Internacional”, puntualizó.
El presidente manifestó su deseo de que el pueblo del Cauca se libere de esta organización criminal y reiteró su compromiso de utilizar todas las capacidades del Estado para perseguir a sus integrantes. El atentado ocurrió en la tarde del 25 de abril, cuando desconocidos lanzaron explosivos contra una vivienda en la zona rural de Cajibío, causando pánico entre la comunidad.



