A más de un año de la partida de 'la Gorda' Fabiola Posada, su esposo, Nelson Polanía (Polilla), ha conmovido al país al revelar cómo ha vivido su proceso de duelo y las experiencias que, según él, lo han ayudado a sanar.
Un proceso de sanación a través de los sueños
En una reciente entrevista para La Red, el humorista abrió su corazón y compartió detalles íntimos sobre los meses posteriores al fallecimiento de la querida comediante, ocurrido en septiembre de 2024. Lejos de describir la muerte como un cierre definitivo, Polanía explicó que ha encontrado una forma distinta de mantener vivo el vínculo con su esposa: a través de los sueños.
Según relató, estas experiencias han sido fundamentales para sobrellevar la ausencia. “Son sueños muy hermosos… apariciones de ella de una forma tan especial y bonita”, confesó, destacando que estos momentos le han brindado calma en medio del dolor.
Sueños que sanan: una conexión más allá de la ausencia
El testimonio de ‘Polilla’ ha llamado la atención por la naturalidad con la que aborda su experiencia emocional. Asegura que no se trata de recuerdos difusos, sino de encuentros claros y significativos que le han permitido procesar la pérdida desde un lugar más sereno. Incluso sorprendió al hablar de sueños íntimos con su esposa fallecida, describiéndolos como una extensión del amor que compartieron durante décadas. Para él, lejos de ser perturbador, se trata de una manifestación del vínculo profundo que aún permanece.
El mensaje final que le dio paz
Uno de los momentos más impactantes de su relato fue cuando reveló que, en uno de sus sueños más recientes, logró encontrar una respuesta sobre la partida de Fabiola Posada. Según contó, en ese encuentro ella le transmitió que su muerte era inevitable: “no podía hacer absolutamente nada y ya tenía que ser así”. Estas palabras marcaron un punto de inflexión en su duelo, ayudándole a aceptar la realidad y continuar con su vida.
El humorista sigue adelante, pero siempre con el recuerdo vivo de su amada esposa, demostrando que el amor trasciende cualquier barrera, incluso la muerte.



