Protestas violentas paralizan Calamar y cortan conexión entre Bolívar y Atlántico
El municipio de Calamar vivió una mañana de sábado convulsionada por protestas ciudadanas que rápidamente escalaron hacia escenarios de violencia y desorden público, dejando incomunicados temporalmente a los departamentos de Bolívar y Atlántico. Lo que comenzó como una manifestación pacífica por las constantes fallas en el suministro eléctrico derivó en un intento de incendiar las instalaciones operativas del servicio de energía, generando pánico entre residentes y trabajadores del sector.
Bloqueo estratégico y caos vial
La magnitud del bloqueo, que se extendió por varias horas consecutivas, cortó completamente el flujo vehicular en uno de los ejes viales más estratégicos del Caribe colombiano. Cientos de viajeros, transportadores de carga y buses interdepartamentales quedaron atrapados en medio de la vía principal, sin posibilidad de avanzar o retroceder, mientras la turba exigía soluciones definitivas a una problemática que, según los manifestantes, ha afectado sistemáticamente la calidad de vida y la economía local.
Las protestas aumentaron en agresividad durante gran parte de la mañana del sábado, con manifestantes cerrando las vías de acceso a Calamar mediante barricadas y quema de llantas, neutralizando completamente el tránsito entre los dos departamentos. La situación generó un caos logístico y de movilidad que afectó a numerosas familias y empresas que dependen de esta conexión vial.
Morosidad extrema y medidas de la empresa
En respuesta a los eventos, Afinia emitió un comunicado explicando que la implementación de los Periodos de Continuidad Concertada (PCC) en Calamar constituye una medida necesaria para proteger la sostenibilidad del servicio eléctrico. Esta decisión se toma ante los persistentes bajos niveles de recaudo y las altas pérdidas que se registran actualmente en el municipio.
"Hacemos un llamado a los habitantes de Calamar a ponerse al día con el pago del servicio y a hacer un uso eficiente de la energía", señaló la empresa en su declaración oficial. "Este es el camino para reducir la aplicación de la medida y avanzar hacia un modelo estable, sostenible y de calidad para todos".
Las cifras revelan una situación alarmante: el recaudo en esta población es de solo el 33%, mientras que las pérdidas de energía se ubican en 75,1%. Estos números reflejan un alto nivel de consumo no pagado y de uso indebido del servicio eléctrico, lo que, según explicó la compañía, impide cubrir el costo de la energía que se suministra, comprometiendo así la calidad, continuidad y seguridad del servicio para toda la comunidad.
Contraste con Córdoba: un ejemplo de corresponsabilidad
Mientras Calamar enfrenta esta crisis, el municipio de Córdoba, ubicado en el centro del departamento de Bolívar, demuestra que el compromiso ciudadano sí puede generar resultados positivos. Durante el mes de marzo, el recaudo alcanzó el 62% en todo el municipio —incluyendo tanto el casco urbano como sus corregimientos— y el acumulado del primer trimestre se ubicó en 44%, reflejando una mejora sostenida en la cultura de pago.
Gracias a este avance significativo, Afinia redujo las horas de Periodos de Continuidad Concertada en Córdoba, las cuales ahora solo se aplican los lunes y miércoles de 7:00 a.m. a 4:00 p.m., eliminando completamente los viernes. Con esta decisión, la limitación del servicio pasó de 27 a 18 horas semanales, beneficiando directamente a la comunidad que ha demostrado mayor responsabilidad en el pago del servicio.
La empresa enfatizó que los PCC son una medida regulada, orientada específicamente a equilibrar la prestación del servicio y garantizar su viabilidad en el tiempo. Este mecanismo busca establecer un balance entre las necesidades de la comunidad y la sostenibilidad financiera del servicio eléctrico, promoviendo una cultura de corresponsabilidad entre usuarios y proveedores.



