Proyecto de cirugía estética en Colombia: cinco veces hundido en el Congreso
Proyecto de cirugía estética: cinco veces hundido en el Congreso

El proyecto de ley que busca reglamentar la cirugía estética en Colombia ha fracasado en cinco ocasiones en el Congreso. La periodista y activista Lorena Beltrán, líder del movimiento #CirugíaSeguraYa, advirtió en entrevista con Noticias RCN que los congresistas y las secretarías de Salud deben asumir un rol más activo para evitar nuevas tragedias.

El caso de Yulixa Toloza reaviva la urgencia

La desaparición y muerte de Yulixa Toloza, ocurrida tras someterse a un procedimiento estético en una clínica ilegal en Bogotá, ha reactivado el llamado del movimiento #CirugíaSeguraYa para que se regulen estas intervenciones en el país. Beltrán señaló que cada vez que ocurre un caso dramático, los congresistas firman el proyecto y se toman fotografías, pero al momento de debatir y votar, no asisten a las sesiones. “Lamentablemente, este proyecto de ley se ha hundido ya cinco veces en el Congreso. Cada que está a punto de aprobarse, vemos lobistas en los recintos. No hay voluntad política para que se apruebe”, afirmó.

Falta de registro de muertes y aumentos alarmantes

Colombia es uno de los diez países con más cirugías estéticas según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (Isaps), pero no existe un registro oficial de fallecimientos por estos procedimientos. Medicina Legal no actualiza las cifras desde 2016, cuando se reportó un aumento del 130%, equivalente a 36 víctimas fatales. Beltrán, quien fue víctima de una mala práctica en 2014 y cuyo médico fue condenado en 2023, afirmó que “el único método para salir bien es el azar”.

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Los cuatro pilares del proyecto hundido

La iniciativa, presentada y rechazada en cinco ocasiones, propone: que solo médicos especialistas en competencias quirúrgicas puedan operar; que los establecimientos cumplan condiciones adecuadas; que los pacientes cuenten con una póliza para cubrir complicaciones; y que se registren obligatoriamente los efectos adversos. Beltrán insistió en que el Congreso y las secretarías de Salud deben “ponerle la lupa” al tema, pues ha visto cómo clínicas sin permisos cierran y reabren con otro nombre. “El centro estético donde se perdió Yulixa tenía varias sedes. Ahora algunos números de WhatsApp ya no se presentan como Beauty Laser, sino con un nuevo nombre. Las autoridades sellan un lugar y, a las pocas semanas, cuando los medios se ocupan de otra noticia, estos lugares vuelven a abrir”, denunció.

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