Párroco niega que crimen de empresario fuera ajuste de cuentas o crimen político
Monseñor Alejandro Henao de Brigard, párroco de la iglesia La Inmaculada Concepción de Bogotá, ha descartado categóricamente que el asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, de 46 años, haya sido un ajuste de cuentas o un crimen político. El religioso, quien co-celebró la misa en la que Aponte fue instituido como Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión el pasado 8 de febrero, reveló detalles de sus conversaciones con la familia y su conocimiento del empresario.
Un hombre bueno sin amenazas conocidas
En diálogo exclusivo, monseñor Henao afirmó que no tenía conocimiento de que Aponte hubiera recibido amenazas de ningún tipo. "Él asistía a la iglesia desde hace un poco más de un año porque vivía cerca. Era una persona buena que participaba en diferentes grupos y ayudaba a recolectar mercados y fondos para los pobres, muchas veces desde sus empresas arroceras", declaró el sacerdote.
El empresario, dueño de arroz Sonora, fue asesinado por sicarios el pasado miércoles 11 de febrero en el norte de Bogotá, apenas horas después de estrenarse como ministro de comunión en la misa de las 6:30 de la mañana en la misma iglesia.
Descartadas las hipótesis principales
Cuando se le preguntó si la familia le había comentado sobre posibles móviles del crimen, monseñor Henao fue enfático: "Yo los acompañé ayer a la clínica. Pero no me comentaron de móviles. Pero tengo muy cierto que no se trató de un ajuste de cuentas porque él no andaba en cosas malas, ni de un crimen político porque él no estaba metido en política".
El párroco también descartó que se tratara de un intento de secuestro, basándose en los videos y la forma en que ocurrieron los hechos: "No le había hecho mal a ninguna persona, a él directamente no lo iban a secuestrar sino a matar".
Contradicciones en las versiones
Mientras la esposa del empresario, María Alexandra García, ha asegurado que no habían recibido amenazas, extorsiones o mensajes extraños, otras fuentes cercanas han manifestado que Aponte estaba preocupado por el regreso de bandas criminales a zonas donde operaban sus empresas. Sin embargo, monseñor Henao calificó estas versiones como "hipótesis" sin fundamento confirmado.
El sacerdote también reveló que Aponte asistía a la iglesia con su escolta, describiéndolo como "muy discreto, más bien era una persona muy reservada que no le gustaba mostrar mayor cosa".
Avances en la investigación
Investigadores han informado que ya tienen pistas de por lo menos uno de los sicarios involucrados en el crimen. Videos de cámaras de seguridad muestran a una tercera persona que habría permanecido a las afueras del gimnasio Bodytech, aparentemente haciendo inteligencia al empresario y alertando a los gatilleros cuando Aponte salía del establecimiento.
El caso continúa bajo investigación mientras familiares y allegados buscan respuestas sobre el móvil de un crimen que ha dejado perpleja a la comunidad empresarial y religiosa de Bogotá.