Yosef Matheron se ha convertido en una de las pistas clave para esclarecer el asesinato del rabino Nachum Eber, ocurrido hace una semana en Bogotá. El cuerpo del religioso fue hallado dentro de un armario en la localidad de Bosa. La Unidad Investigativa de EL TIEMPO contactó a Matheron, quien reside en Medellín desde hace varios años y aparece en redes sociales junto al rabino asesinado y su exesposa colombiana.
El amigo clave: Yosef Matheron
Al ser consultado, Matheron respondió que se encontraba en shabat y que solo podría hablar del caso posteriormente. No obstante, fuentes cercanas indicaron que ambos se habrían desplazado a Bogotá en fechas recientes. El propio Matheron confirmó al diario The New York Post, que ya había informado sobre la muerte del rabino, perteneciente a la comunidad de Belz de Boro Park, en Nueva York.
Según Matheron, el rabino se estaba recuperando de dos matrimonios fallidos, uno de ellos con una joven barranquillera. Tras separarse en enero pasado de una colombiana de 18 años, tras un breve matrimonio, Eber buscaba una nueva pareja. De su primera unión, ocurrida hace unos seis años, le quedan cuatro hijos y dos nietos.
Búsqueda de esposa en Ucrania y Colombia
En su afán por encontrar una nueva esposa, el rabino exploró opciones primero en Ucrania y luego en Colombia. Matheron aseguró que Eber se casó con la colombiana porque creía que ella tenía 20 años. “Era una pareja religiosa, muy íntegra. Él no bebía alcohol ni consumía drogas, era un hombre religioso”, declaró Matheron al medio neoyorquino.
El segundo matrimonio del rabino se celebró en Barranquilla, seguido de una cena en Bogotá. Sin embargo, la joven barranquillera, de 18 años, manifestó que no se sentía preparada para el matrimonio, por lo que optaron por el divorcio.
Preocupaciones de seguridad
El rabino, a pesar de estar deprimido, estaba decidido a permanecer en Colombia para encontrar una nueva pareja. Matheron relató que en algunos viajes acompañó a Eber y notó problemas de seguridad en los lugares donde se hospedaban. Incluso le aconsejó que no hablara por teléfono en hebreo, inglés o yiddish en la calle, ya que su vestimenta llamaba la atención y podía ser víctima de un robo, como cree que finalmente ocurrió.
La última conversación entre ambos fue el 21 de abril, cuando el rabino se mostró optimista. Poco después, apareció muerto. Matheron ha publicado varias fotos del rabino, incluida una en un restaurante bogotano.



