Recapturan al 'Monstruo de Anapoima' tras audaz fuga de cárcel de máxima seguridad
Alexander Díaz Alvarado, infamemente conocido como el 'Monstruo de Anapoima', ha sido recapturado este sábado 4 de abril de 2026 en la ciudad de Ibagué, Tolima. Este sujeto, quien había logrado fugarse de la cárcel de máxima seguridad de Jamundí, Valle del Cauca, volvió a ser noticia tras su breve período en libertad.
La fuga y la recaptura
De acuerdo con información de la emisora Blu Radio, Díaz Alvarado ya había sido condenado y cumplía una sentencia de 27 años de prisión en el penal de Jamundí cuando decidió escapar. Las autoridades, tras su recaptura en Ibagué, ahora se enfocan en investigar cómo logró evadir los estrictos controles de una cárcel catalogada como de máxima seguridad.
Se espera que en los próximos días se adelante una investigación exhaustiva para establecer los detalles de su fuga, lo que podría revelar posibles fallas en el sistema penitenciario colombiano.
Los crímenes que lo condenaron
El 'Monstruo de Anapoima' es señalado por una serie de delitos atroces que conmocionaron al país. Su caso más notorio involucra un aberrante acto de tortura contra una pareja que residía en la vereda Panamá del municipio de Anapoima.
Según las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, Díaz Alvarado, junto a otros cómplices, ingresó por la fuerza a una finca donde se encontraban un hombre y una mujer. Los hechos ocurrieron de la siguiente manera:
- El esposo fue atado y posteriormente falleció por asfixia.
- La esposa fue víctima de abuso sexual antes de ser asesinada.
- Los delincuentes se apropiaron de un televisor, dos celulares y una motocicleta que se hallaban en la propiedad.
Además de este caso, también se le imputa el ataque a dos adultos mayores en otra finca, donde habría robado varios objetos de valor. La Fiscalía le ha imputado formalmente los delitos de:
- Homicidio
- Acceso carnal violento agravado
- Hurto agravado y calificado
Contexto y repercusiones
La captura inicial de Díaz Alvarado se produjo en Melgar, Tolima, en febrero de 2024, donde ya era buscado por las autoridades. Su reciente fuga y posterior recaptura han generado un intenso debate sobre la seguridad en las cárceles colombianas, especialmente en aquellas de alta seguridad.
Este caso resalta la importancia de fortalecer los mecanismos de vigilancia y control en el sistema penitenciario, para evitar que delincuentes de alta peligrosidad puedan evadir la justicia. Las comunidades afectadas por sus crímenes, así como el público en general, esperan que esta vez se garantice su permanencia tras las rejas.



