Un repartidor que saltó sobre el capó de un Porsche Cayenne al asustarse por unos perros no tendrá que pagar por los daños causados, según determinó un tribunal de Múnich este lunes. El incidente ocurrió en septiembre de 2024 en Freising, cuando el repartidor, cuya identidad no fue revelada, se subió al vehículo tras la repentina apertura de la puerta principal de una vivienda, de la que salieron dos perros dálmatas y uno criollo.
Detalles del caso
El propietario del automóvil demandó al repartidor y a su empleador por los daños en el capó, valorados en más de 2.700 euros (aproximadamente 3.170 dólares), que incluían arañazos y abolladuras. Sin embargo, tanto el repartidor como su empresa se negaron a pagar, lo que llevó el caso a los tribunales.
Decisión judicial
El tribunal de distrito de Múnich falló a favor del repartidor, argumentando que no estaba probado que los daños fueran causados por él. Las fotografías presentadas como prueba parecían haber sido tomadas meses después del suceso, lo que generó dudas sobre su origen. Además, el tribunal señaló que el dueño de los perros debería haberlos controlado, especialmente sabiendo que un repartidor pasaría por el lugar.
Según el demandante y un testigo, los perros se encontraban a unos tres o cuatro metros del repartidor y no mostraban agresividad. No obstante, el tribunal consideró que los ladridos y la carrera de los animales hacia el repartidor eran suficientes para desencadenar un reflejo de huida, eximiendo así al trabajador de responsabilidad.
Este caso ha generado debate sobre la responsabilidad de los dueños de mascotas y los reflejos de las personas en situaciones de peligro. El fallo del tribunal subraya la importancia de controlar a los animales para evitar incidentes similares.



