Disidencias del Catatumbo interceptan y roban tres camionetas de protección de la UNP
En un hecho que evidencia la vulnerabilidad de los esquemas de seguridad en zonas de conflicto, hombres armados pertenecientes a las disidencias del Catatumbo se apoderaron de tres camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) asignadas a líderes sociales en Norte de Santander. Los robos ocurrieron en menos de 24 horas en los municipios de Ocaña, Sardinata y la vereda de El Tarra, en Ábrego.
Detalles del operativo criminal
Según fuentes locales consultadas por EL TIEMPO, los atacantes interceptaron los esquemas de protección y obligaron a los ocupantes a descender de los vehículos. Se investiga si también sustrajeron las armas de dotación de los escoltas. Los vehículos hurtados son:
- Una camioneta blindada Chevrolet Trailblazer 2020, placas GLW695, asignada al líder de restitución de tierras Gabriel Ángel Quintero.
- Una camioneta blindada Mitsubishi Montero Sport 3 modelo 2019, asignada al esquema de Arturo Garavito.
- Una camioneta convencional Chevrolet Colorado modelo 2022, asignada a Luis Jesús Prada.
Antecedentes de amenazas y vulnerabilidad
Gabriel Ángel Quintero, exguerrillero del EPL y fundador de la organización Tierra y Vida, cuenta con protección desde 2015 debido a amenazas constantes. En 2022, ya había denunciado que grupos armados en el Catatumbo prohibieron el tránsito de su camioneta asignada en el territorio, y que el trámite para su reemplazo demoró seis meses.
Las versiones iniciales indican que las disidencias roban estos vehículos para facilitar su movilidad en la región y para alimentar el mercado negro en Venezuela. Una fuente cercana al caso reveló que la empresa que alquila los carros a la UNP ya fue notificada sobre el pago de los vehículos y se le solicitó enviar tres camionetas nuevas para reemplazar las robadas, garantizando así la continuidad de la protección.
Problemas estructurales en la UNP
Este incidente se suma a las quejas de las compañías que alquilan vehículos a la UNP, quienes han reportado retrasos en los pagos debido a la falta de giros del Ministerio de Hacienda. A pesar de la gravedad de los hechos, fuentes de la UNP aseguraron que por el momento no se pronunciarán oficialmente sobre el robo.
La situación subraya los desafíos que enfrentan los líderes sociales en regiones como el Catatumbo, donde la presencia de grupos armados ilegales compromete no solo su seguridad personal, sino también la efectividad de los mecanismos estatales de protección.



