Romantizar a los delincuentes: un grave error para la seguridad ciudadana en Bogotá
Es urgente que delitos menores, como el hurto de celulares, tengan una sanción efectiva. Esta es la premisa central del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien advierte sobre los peligros de normalizar la criminalidad en la capital colombiana.
Las cifras preocupantes de la delincuencia en Bogotá
En 2025, en Bogotá fueron denunciados 124.667 casos de hurto a personas. Entre estos, aproximadamente 31.000 correspondieron a hurtos de celulares, lo que representa una reducción del 22,7% frente a 2024. Aunque se observa un avance, los indicadores continúan siendo alarmantemente elevados.
Paralelamente, las capturas de delincuentes han aumentado. El año pasado, en la ciudad se registraron 34.284 capturados, un incremento del 6,7% comparado con 2024. Sin embargo, estas cifras contrastan con una realidad desalentadora.
La brecha entre capturas y sanciones efectivas
De cada 100 personas capturadas en Bogotá, 95 quedan en libertad. Más preocupante aún: de los 124.000 hurtos a personas denunciados en 2025, solo se registraron 6.583 capturas. Esto significa que apenas el 5,3% de los responsables fueron capturados, evidenciando una grave falla en el sistema de justicia.
"El marco legal vigente impone muchas barreras para que quienes cometen delitos sean sancionados", explica Galán. "Peor aún, permite que quienes usan la violencia para delinquir enfrenten su proceso en libertad".
La impunidad en delitos menores
Hoy, una persona que roba un celular mediante la modalidad de 'cosquilleo' sabe, con total seguridad, que no enfrentará consecuencias. No solo evitará la cárcel, sino que la probabilidad de recibir cualquier sanción es prácticamente nula. "En la práctica, hemos legalizado el robo de celulares", afirma el alcalde.
Esta impunidad tiene consecuencias graves. Galán advierte: "Una persona que se roba un celular y no enfrenta consecuencias puede empezar a apelar a la violencia y terminar, incluso, matando a alguien por robarle". Cita como ejemplo el caso de Jean Claude Bossard en Bogotá.
Inversiones en seguridad y herramientas policiales
Mientras que en 2022 y 2023 la inversión en seguridad en Bogotá disminuyó, en 2024 y 2025 se incrementó para recuperar capacidades perdidas. La administración ha dotado a la Policía con nuevas herramientas:
- Más de 710 vehículos, entre motos y camionetas
- 14.000 cámaras conectadas al Centro de Comando y Control (C4) de la ciudad
Sin embargo, Galán es claro: "No importa qué tecnología usemos ni cuántas capturas logremos, mientras los delincuentes sigan quedando en libertad o ni siquiera sean sancionados, estaremos pedaleando sobre una bicicleta estática".
Propuestas de reforma urgente
El alcalde propone una agenda conjunta entre las ciudades y el Congreso de la República para adelantar reformas de ley que permitan mejores herramientas para capturar y sancionar a los delincuentes. Desde la Alcaldía de Bogotá se han liderado conversaciones con:
- Las altas cortes
- Organismos de control
- La Fiscal General
- El ministro de Justicia
"Mañana, en el Palacio Liévano, me reuniré con los congresistas de Bogotá –tanto los actuales como los recién elegidos– para presentarles las propuestas que considero necesarias en materia de seguridad y judicialización de los criminales", anunció Galán.
Medidas específicas propuestas
Las reformas urgentes incluyen:
Para delitos menores como hurto de celulares: Sanciones efectivas que pueden incluir herramientas de justicia restaurativa o medidas administrativas, pero que siempre impliquen una sanción real. Estas sanciones deben contar como elemento de juicio para la imposición de medidas preventivas de detención en eventuales procesos futuros.
Para delitos cometidos con violencia: Herramientas adicionales para que los jueces puedan medir la peligrosidad de un capturado, considerando factores como el uso de violencia o la reincidencia.
Un debate nacional necesario
Además de reunirse con congresistas, Galán se encontrará con el Concejo de Bogotá para adelantar reformas que fortalezcan la lucha contra la delincuencia en la ciudad. Sin embargo, enfatiza que este debe ser un debate nacional.
"Es hora de alejarnos definitivamente de discursos que romanticen a los delincuentes y sacar adelante las reformas que garanticen que las ciudades tengan mejores herramientas para enfrentar el crimen, las autoridades puedan capturar a los delincuentes y la justicia los sancione de manera efectiva", concluye el alcalde.
La urgencia es clara: si no se cuenta con herramientas para cortar la carrera criminal de una persona antes de que use la violencia, se llegará a reaccionar y lamentar, muy seguramente, más muertes evitables.



