Periodista deportiva denuncia campaña orquestada para destruir su reputación profesional
La reconocida periodista caleña Salomé Fajardo, figura destacada de Win Sports, ha generado conmoción en el gremio periodístico colombiano al denunciar públicamente una campaña de difamación pagada diseñada específicamente para dañar su credibilidad profesional. Según sus declaraciones, terceros habrían contratado servicios de páginas en redes sociales para publicar contenido falso atribuido a su persona, en lo que califica como un ataque directo a su trayectoria en el periodismo deportivo.
El origen del escándalo digital
La situación explotó cuando la página de Facebook 'Humor Rojiblanco' publicó un polémico contenido que supuestamente contenía declaraciones de Fajardo criticando duramente al Junior de Barranquilla y cuestionando decisiones arbitrales tras un partido contra el Deportivo Cali. La publicación, que rápidamente se viralizó, insinuaba que la periodista había mencionado "favorecimientos económicos" en el desarrollo del encuentro, desatando una oleada de reacciones negativas y ataques de aficionados hacia su persona.
Al confrontar a los administradores de la página digital, Fajardo recibió una revelación alarmante: los responsables admitieron que se trataba de una "publicación paga" solicitada por un tercero con el objetivo explícito de perjudicarla profesionalmente. "Eso es completamente falso, yo no me he expresado así", afirmó categóricamente la comunicadora a través de su cuenta en la red social X, donde documentó todo el proceso.
La perturbadora advertencia sobre su entorno cercano
El aspecto más inquietante del caso emergió cuando, tras lograr la eliminación del contenido difamatorio, los administradores de la página le transmitieron un mensaje escalofriante: "Cuídese de las personas que la rodean". Esta advertencia sugiere que quien financió el ataque podría ser alguien de su círculo íntimo o laboral, transformando el caso de difamación digital en una situación de posible traición personal.
Esta revelación ha generado una ola de solidaridad entre colegas periodistas, quienes han expresado su preocupación por la vulnerabilidad de los profesionales de la comunicación frente a estas prácticas. La periodista Sarah Castro Lizarazo calificó la situación como "alarmante" y cuestionó severamente la falta de ética de espacios digitales que, motivados por beneficios económicos, se prestan para campañas de desprestigio sin verificar la veracidad de la información.
Repercusiones en el periodismo deportivo colombiano
Fajardo ha catalogado estos hechos como "muy graves", destacando que ponen en riesgo la credibilidad que ha construido durante años de trabajo dedicado en el periodismo deportivo nacional. La comunicadora mantiene especial alerta ante la posibilidad de que este no sea un ataque aislado, sino parte de una estrategia sistemática orquestada por alguien que busca afectar su posición en el medio.
El caso ha abierto un debate crucial sobre:
- La ética en el manejo de contenidos en redes sociales
- La vulnerabilidad de periodistas frente a campañas de desinformación pagadas
- La necesidad de mecanismos de protección para comunicadores
- Los riesgos del llamado "sicariato moral" en el ámbito periodístico
La periodista continúa investigando los orígenes de esta campaña mientras recibe apoyo de colegas y organizaciones que ven en este caso un precedente peligroso para la libertad de prensa y la integridad profesional en Colombia.



