Lo que debía ser un procedimiento sencillo con ácido hialurónico para aumentar el volumen de los labios terminó en una pesadilla para Hillary, una joven barranquillera que denunció en redes sociales haber sido víctima de un engaño médico. A través de un video en TikTok, relató cómo una supuesta especialista le aplicó una sustancia diferente a la prometida, lo que le provocó graves secuelas.
El engaño durante el aumento de labios
Hillary explicó que una conocida le recomendó a una doctora que le garantizó una intervención rápida y ambulatoria con ácido hialurónico, asegurándole que no tendría complicaciones. Sin embargo, desde el momento de la inyección sintió un dolor intenso. "Yo accedí, confié en ella y me coloqué el producto. Pero sabía que algo estaba mal porque yo ya me había colocado ácido hialurónico antes, en mis ojeras, y cuando ella me coloca este producto a mí me duele muchísimo", relató.
La molestia fue tan fuerte que de inmediato alertó a la doctora, quien le indicó que la sensación era normal y que la inflamación disminuiría con el paso de las horas. No obstante, al llegar a casa, sus labios empeoraron y su rostro se hinchó de manera alarmante. "Cuando llegué a la casa mis labios estaban extremadamente mal, mi cara estaba superhinchada, yo no dejaba de llorar", agregó.
Intentos de corrección y diagnóstico real
Para contrarrestar el dolor y la reacción, la misma doctora le inyectó hialuronidasa, una enzima que degrada el ácido hialurónico. Durante aproximadamente siete sesiones, Hillary se sometió a este tratamiento, pero la sustancia inicial no se dispersó. Al no ver mejoría, consultó a un especialista maxilofacial, quien tras exámenes confirmó que le habían inyectado silicona mezclada con aceite industrial. "Busqué un doctor maxilofacial, me hice exámenes y lo que ella me había colocado era silicona con aceite industrial", recordó en el clip.
La sustancia se había esparcido por su rostro, afectando las fosas nasales, los surcos nasogenianos y el mentón. Esto obligó a Hillary a someterse a varias cirugías entre 2021 y 2025, pero al no evidenciar mejoría, viajó a España en busca de ayuda. Sin embargo, los médicos españoles se negaron a tratarla porque esa sustancia está prohibida en ese país desde 1999.
Recuperación tras una cirugía de siete horas
En 2026, una cirujana plástica aceptó retirarle los biopolímeros en una intervención que duró aproximadamente siete horas. Actualmente, Hillary continúa en proceso de recuperación, que incluye terapias para mejorar la movilidad facial y reducir las secuelas del procedimiento estético engañoso. Su caso es un llamado de atención sobre los riesgos de acudir a profesionales no certificados y la importancia de verificar las sustancias utilizadas en tratamientos estéticos.



