Medellín: hombre enviado a prisión por secuestrar y torturar a su pareja en barrio Manrique
Secuestro y tortura en Manrique: hombre a prisión en Medellín

Medellín: hombre enviado a prisión por secuestrar y torturar a su pareja en barrio Manrique

La comunidad del barrio Manrique, en Medellín, se encuentra profundamente indignada tras conocerse los detalles de un caso de violencia extrema que mantuvo en vilo a los residentes de este sector. Un juez penal de control de garantías decretó medida de aseguramiento en centro carcelario para Johan Stiven Marino Mosquera, acusado por la Fiscalía General de la Nación de los delitos de secuestro extorsivo y tortura contra su propia pareja sentimental.

Los hechos que conmocionaron a Manrique

Según la investigación fiscal, los terribles sucesos ocurrieron entre el 6 y el 8 de febrero del presente año. Marino Mosquera habría retenido a la mujer en contra de su voluntad dentro de la vivienda donde residía en el barrio Manrique, manteniéndola oculta y sometida a un calvario físico y psicológico durante esos tres días.

La fiscal encargada del caso detalló que el acusado golpeó repetidamente a la víctima con objetos contundentes, al punto de hacerla perder el conocimiento en múltiples ocasiones. Además, le infringió dolores y sufrimientos tanto físicos como psíquicos con dos objetivos claros: obtener información sobre su vida íntima y castigarla por supuestas relaciones sentimentales con otros hombres.

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La extorsión millonaria a la suegra

En un giro aún más perverso del caso, Marino Mosquera contactó a quien sería su suegra para exigirle dos millones de pesos a cambio de no atentar contra la vida de la mujer secuestrada. Ante la desesperación, la familia logró reunir y entregar un millón de pesos mediante dos consignaciones de quinientos mil pesos cada una.

La fiscalía señaló que el acusado actuó con plena consciencia y voluntad durante todo el desarrollo de los hechos, utilizando la violencia física y la coacción psicológica como herramientas para mantener el control sobre su víctima y obtener beneficio económico de la situación.

Captura y judicialización

La captura de Marino Mosquera fue posible gracias a la intervención de unidades especializadas del Gaula de la Policía Nacional. Durante el operativo, las autoridades incautaron cuatro teléfonos celulares y una cantidad indeterminada de dinero en efectivo que habría provenido de la extorsión.

A pesar de las pruebas presentadas por la fiscalía, el acusado no aceptó los cargos en su contra durante la audiencia de imputación. Sin embargo, el juez consideró suficientes los elementos probatorios para decretar su ingreso a un centro carcelario como medida de aseguramiento, mientras avanza la investigación por los delitos de secuestro extorsivo y tortura.

Este caso ha generado una profunda preocupación en la comunidad de Manrique, donde los residentes exigen justicia y medidas de protección más efectivas contra la violencia de género que continúa afectando a numerosas mujeres en la ciudad.

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