Confesión judicial revela detalles escalofriantes del magnicidio de Miguel Uribe
Un documento oficial de 36 páginas, que contiene el testimonio clave de Simeón Pérez Marroquín, conocido como alias 'El Viejo', ha sacado a la luz los macabros detalles detrás del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay. La impactante confesión, realizada el 9 de febrero tras un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, le valió al testigo una condena de 22 años de prisión, pero proporcionó información crucial para esclarecer uno de los crímenes políticos más resonantes de los últimos años.
El engranaje criminal que condujo al magnicidio
Según el relato de 'El Viejo', todo comenzó cuando Kendry Téllez Álvarez, alias 'Yako', salió de la cárcel La Picota y le propuso "unos buenos negocios" que incluían el tráfico de armas y la comisión de homicidios. El contacto inicial condujo a un viaje hacia la frontera, donde 'El Viejo' conoció a José Manuel Sierra Sabogal, alias 'Zarco Aldinever', quien se identificó como la mano derecha de 'Iván Márquez' dentro de la estructura criminal de la Segunda Marquetalia.
"Cuando se presenta me dice 'yo soy El Zarco' y que era una vuelta de alto calibre", declaró el testigo sobre el encuentro que selló su ingreso a la disidencia de las FARC. Con respecto a 'Yako', el declarante indicó que este individuo había estado participando en programas sociales, lo que contrasta dramáticamente con su posterior involucramiento en actividades criminales de la máxima gravedad.
La millonaria transacción por un crimen político
El testimonio judicial revela detalles meticulosos sobre la planeación del magnicidio, incluyendo seguimientos al senador, cambios de planes de último momento y, lo más impactante, la cifra acordada para ejecutar el crimen. "El convenio era que pagaban mil millones de pesos por esa muerte", confesó 'El Viejo' ante las autoridades.
Después del hecho criminal, el testigo se encontró con 'Yako', quien le manifestó: "bravo que esto quedó mal, que la intención fue buena; pero que la plata no la dan hasta que el man no se mueva". Esta declaración sugiere que el pago estaba condicionado a resultados específicos dentro del contexto político posterior al asesinato.
Fondos adicionales para interferir en la justicia
Dos días después de este encuentro, 'El Viejo' se reunió nuevamente con 'Yako', quien era conocido por haber comparecido ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en 2022. En esta reunión, se reveló un dato aún más preocupante: la Segunda Marquetalia tenía listos 600 millones de pesos adicionales específicamente destinados a interferir en el proceso judicial.
Según el testimonio, estos fondos estaban preparados "para tenerla lista, por si se podía llegar a los que llevaban la investigación". El declarante agregó una frase ominosa que ilustra la brutalidad del plan alternativo: "Si no, tocaba mochar la cabeza (matar)".
Implicaciones profundas para la justicia colombiana
Esta confesión judicial no solo esclarece los mecanismos de financiación detrás del magnicidio de Miguel Uribe, sino que también expone la sofisticación operativa de la Segunda Marquetalia para influir en procesos judiciales. La revelación de que la disidencia disponía de fondos específicamente asignados para corromper el sistema de justicia representa un desafío significativo para las instituciones colombianas.
El testimonio de 'El Viejo' constituye una pieza fundamental en la investigación, proporcionando nombres, montos, fechas y métodos que permiten reconstruir minuciosamente la cadena de mando y financiación detrás de este crimen que conmocionó a la nación. Las autoridades judiciales continúan analizando estas revelaciones mientras avanzan en el proceso contra todos los implicados en este magnicidio que dejó una profunda herida en la democracia colombiana.



