El Valle del Cauca sufrió un nuevo golpe de violencia este viernes 24 de abril, cuando se registró un segundo atentado en menos de 12 horas contra instalaciones militares del departamento. Esta vez, el hecho ocurrió en Palmira, donde un vehículo cargado con explosivos fue detonado en las inmediaciones del Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi.
Detalles del ataque
El ataque se produjo después de la fuerte explosión reportada en la mañana cerca del Batallón Pichincha, en el sur de Cali. En ese primer incidente, las autoridades investigaban el lanzamiento de artefactos explosivos contra la unidad militar, mientras se realizaban operativos en la zona. De manera preliminar, se informó que las autoridades están presentes en el sector del Batallón Agustín Codazzi para verificar la situación, descartar la existencia de más explosivos y determinar si el atentado dejó víctimas.
Reacción de la gobernadora
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, rechazó enérgicamente los atentados en Cali y Palmira, calificándolos como actos terroristas inaceptables que evidencian una escalada de violencia en el departamento. "Los atentados de hoy en Cali y en Palmira son actos terroristas inaceptables que confirman que el Valle está enfrentando una escalada de violencia que no da espera", señaló la mandataria.
Toro hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y al presidente Gustavo Petro para que el departamento reciba mayor apoyo en seguridad. Ante la gravedad de la situación, convocó a un Consejo de Seguridad Extraordinario con la Fuerza Pública para evaluar lo ocurrido y tomar medidas contra la violencia terrorista.
Exigencias de acciones concretas
La gobernadora insistió en que el Valle del Cauca necesita decisiones concretas, no solo pronunciamientos. "No es momento de discursos, es momento de decisiones; no actuar le está costando la tranquilidad y la vida a los vallecaucanos", advirtió. Toro aseguró que las autoridades perseguirán a los responsables y pidió el respaldo total de la Nación para enfrentar a las estructuras criminales que buscan desestabilizar la región. "El Valle no está solo, pero tampoco puede seguir enfrentando esta guerra sin el respaldo total del Estado. Este es un punto de quiebre", concluyó.



