Ola de sicariato enciende alarmas en Bucaramanga con dos ataques en menos de 24 horas
La violencia criminal ha vuelto a encender las alarmas de seguridad en Bucaramanga, capital del departamento de Santander, tras registrarse dos hechos de sicariato en menos de 24 horas. Ambos crímenes fueron perpetrados por hombres armados que se movilizaban en motocicleta, evidenciando un patrón delincuencial que mantiene en alerta a las autoridades y ciudadanos.
Doble ataque con modalidad similar
El caso más reciente ocurrió durante las horas del mediodía del sábado 18 de abril en el barrio Mutis, donde un hombre fue asesinado al interior de una barbería mientras recibía un corte de cabello. Según versiones preliminares de las investigaciones, sicarios llegaron al establecimiento comercial y uno de ellos ingresó directamente al local, disparando en repetidas ocasiones contra la víctima sin mediar palabra alguna.
Este ataque generó pánico entre trabajadores y clientes que se encontraban en el lugar, demostrando la vulnerabilidad que existe incluso en espacios cerrados y aparentemente seguros. Testigos del hecho describieron escenas de terror mientras los agresores huían rápidamente del lugar.
Patrón criminal repetitivo
Horas antes de este incidente, otro hecho violento había sacudido a la ciudad cuando un hombre fue atacado a bala por sicarios en motocicleta, recibiendo al menos tres disparos en plena vía pública. Este nuevo episodio refleja el accionar repetitivo de estructuras criminales que utilizan esta modalidad operativa.
Ambos casos evidencian claramente el modus operandi de bandas delincuenciales que emplean motocicletas para facilitar su huida y ejecutar ataques de manera rápida en distintos puntos de la ciudad. Este patrón se ha venido repitiendo con frecuencia y mantiene en máxima alerta a las autoridades policiales, ante hechos que pueden ocurrir a cualquier hora del día sin previo aviso.
Investigaciones en curso
Las autoridades investigan actualmente si las víctimas tendrían algún tipo de relación con estructuras delincuenciales, con el fin de establecer posibles móviles y conexiones entre ambos hechos violentos. Los equipos de investigación avanzan en la revisión exhaustiva de cámaras de seguridad de la zona y en la verificación de antecedentes para identificar a los responsables, quienes huyeron con rumbo desconocido inmediatamente después de cometer los crímenes.
Estos dos casos se suman a una serie de ataques recientes que evidencian el preocupante incremento de la violencia en Bucaramanga, donde el sicariato continúa siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad ciudadana. La situación ha generado creciente alarma entre los habitantes de diferentes barrios de la ciudad.
Respuesta de autoridades y comunidad
Entre tanto, las autoridades mantienen operativos especiales y labores intensivas de recolección de material probatorio para lograr la captura de los implicados en estos crímenes. Paralelamente, crece el llamado de la ciudadanía exigiendo mayor protección en los diferentes sectores de Bucaramanga, especialmente considerando que estos hechos ocurren a cualquier hora del día, incluso ante la mirada de niños y testigos inocentes.
La Policía Nacional ha reforzado su presencia en zonas consideradas críticas y ha implementado estrategias específicas para contrarrestar este tipo de violencia, aunque reconocen la complejidad de estos casos donde los agresores actúan con rapidez y planificación.



