Presidente colombiano inicia acción legal contra mandatario ecuatoriano por señalamientos
En un giro significativo en las tensas relaciones bilaterales, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció formalmente que presentará una demanda penal por calumnia contra su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa. Esta decisión surge como respuesta directa a las acusaciones públicas que vinculan al mandatario colombiano con el narcotraficante ecuatoriano José Adolfo Macías Villamar, conocido como alias Fito.
Desmentido categórico y reconstrucción de hechos
Petro rechazó de manera contundente cualquier nexo con estructuras ilegales y procedió a reconstruir detalladamente los hechos que han sido objeto de sospecha. El punto central de la controversia gira en torno a su visita a la ciudad de Manta, Ecuador, durante la posesión presidencial de Noboa.
"He decidido demandar penalmente al presidente Noboa por su calumnia", declaró el jefe de Estado colombiano, enfatizando el carácter oficial de su desplazamiento y las estrictas medidas de seguridad implementadas. "El mismo Noboa dio la orden para que el ejército ecuatoriano en todo momento, día y noche, me cuidara en Manta", afirmó Petro, destacando que su protección estuvo garantizada tanto por fuerzas militares ecuatorianas como por su propio esquema de seguridad colombiano.
Detalles sobre la estadía y anuncio de transparencia
El mandatario insistió en que durante su permanencia en Ecuador no hubo reuniones clandestinas ni actividades irregulares. Describió el lugar donde se alojó como "una cabaña de madera donde mirar el mar", subrayando la ausencia de lujos o elementos que pudieran respaldar las versiones difundidas. Incluso mencionó que periodistas colombianos visitaron el sitio y no encontraron evidencia alguna que sustentara las acusaciones.
En un movimiento para reforzar su posición, Petro anunció que hará pública información específica sobre su gestión en materia de seguridad y cooperación judicial. "Publicaré la lista de ecuatorianos extraditados por mí mismo a diferentes países y capturados en Colombia para que no quede duda de nuestra actividad", sostuvo, buscando contrarrestar las críticas sobre un supuesto déficit de compromiso en la lucha contra el narcotráfico.
Acusaciones de intereses externos y caso Glas
El presidente colombiano sugirió que detrás de los señalamientos existirían intereses externos. "Hay una orden de una oficina extranjera en Ecuador y Colombia y de la oposición colombiana contra mí", afirmó, aludiendo a presuntas gestiones en escenarios internacionales que involucrarían sectores cercanos al senador estadounidense Marco Rubio y a lo que denominó "oficinas de la extrema derecha en la Florida".
Paralelamente, Petro volvió a poner sobre la mesa el caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, cuya situación ha sido un punto constante de fricción entre ambos gobiernos. Reiteró su postura de que Glas es un "preso político" y denunció que se encuentra en "condiciones de extrema desnutrición". Asimismo, insistió en su solicitud para que sea entregado a Colombia, país que le otorgó la nacionalidad.
Origen de la controversia y deterioro bilateral
El origen de esta escalada se remonta a una entrevista en la que Noboa sugirió que Petro coincidió con personas cercanas a alias Fito durante su visita a Manta. Aunque el mandatario ecuatoriano no afirmó un encuentro directo, sus declaraciones bastaron para reavivar las tensiones. Petro, que ya había respondido previamente con un "No conozco el tal Fito", endureció ahora su postura al anunciar acciones judiciales concretas.
Este episodio se suma a una serie de choques que han deteriorado progresivamente la relación bilateral entre Colombia y Ecuador. En los últimos meses, ambos gobiernos han intercambiado acusaciones sobre:
- El manejo de la seguridad en la frontera común
- La presencia de grupos armados ilegales en zonas limítrofes
- La cooperación en la lucha contra el narcotráfico
A estas tensiones se agrega una creciente disputa comercial, marcada por la imposición de aranceles que han alcanzado niveles de hasta el 100%, afectando significativamente el intercambio económico entre ambas naciones.



