Emergencia invernal deja aisladas a más de 600 familias en zonas rurales de Sucre, Santander
Las intensas lluvias que han azotado el sur del departamento de Santander en los últimos días han generado una grave crisis en el municipio de Sucre, ubicado en la provincia de Vélez. Más de 600 familias que habitan en zonas rurales permanecen completamente incomunicadas debido a múltiples derrumbes que han bloqueado las principales vías de acceso a sus comunidades.
Vías críticas afectadas y puntos de deslizamiento
De acuerdo con reportes oficiales de la Secretaría de Planeación y Obra Pública del municipio, los aguaceros han provocado al menos 11 derrumbes en la vía que conecta con el centro poblado de Arales y el corregimiento de Sabana Grande. Esta situación se repite en otros sectores estratégicos, donde el colapso de la infraestructura vial ha cortado el acceso a servicios esenciales y ha limitado la movilidad de los habitantes.
Uno de los trayectos más críticos es el que une el corregimiento de La Granja con el centro poblado de El Porvenir, donde se han registrado cuatro deslizamientos de tierra. Fredy Franco, funcionario de la Secretaría de Planeación, explicó que la magnitud del problema radica en la extensión de estas vías, que superan los 35 kilómetros cada una, y en la insuficiencia de maquinaria para atender la emergencia con la celeridad requerida.
Recursos limitados y declaratoria de calamidad pública
El municipio de Sucre, que se encuentra en estado de calamidad pública desde diciembre de 2024, cuenta actualmente con solo tres máquinas amarillas y una excavadora de oruga proporcionada recientemente por la Gobernación de Santander a través de la Oficina de Gestión del Riesgo. La alcaldesa Nelcy Téllez Marín reconoció la complejidad de la situación, señalando que las características geográficas del territorio hacen que cada nueva precipitación genere escorrentías que cruzan las calzadas y provocan desprendimientos adicionales.
"Se trata de una red vial rural extensa que supera los 400 kilómetros y conecta tres corregimientos, cinco centros poblados y más de 60 veredas", detalló la mandataria local. La falta de recursos económicos y técnicos para mantener esta infraestructura ha sido un problema histórico que se agrava durante cada temporada invernal.
Antecedentes de protestas y llamado a la precaución
Las afectaciones por el invierno en Sucre no son un fenómeno nuevo. En agosto de 2025, habitantes del centro poblado El Porvenir realizaron una protesta masiva frente a la Alcaldía para exigir atención urgente a los carreteables que conectan sus comunidades. Esta situación se repite ahora con mayor intensidad, mientras las lluvias continúan sin cesar y cada aguacero se convierte en un episodio de zozobra para la población.
Las autoridades municipales y departamentales han reiterado el llamado a la comunidad para que evite desplazarse por carretera durante los aguaceros o en horas nocturnas, cuando la visibilidad es reducida y los riesgos de nuevos derrumbes aumentan considerablemente.
Esfuerzos conjuntos para restablecer la conectividad
Frente a esta emergencia, las autoridades concentran todos sus esfuerzos en remover los derrumbes con el apoyo de la comunidad local. El objetivo prioritario es restablecer la conectividad de las familias aisladas en las zonas rurales, garantizando el acceso a alimentos, medicamentos y servicios de salud.
Mientras tanto, la población permanece en alerta máxima, esperando que no se presenten nuevas emergencias que compliquen aún más la ya difícil situación. La temporada invernal continúa poniendo a prueba la resiliencia de los habitantes de Sucre, quienes enfrentan no solo el aislamiento físico sino también la incertidumbre sobre cuándo podrán recuperar su normal movilidad y acceso a servicios básicos.



