Hidroeléctrica Urrá activa alerta máxima por aumento crítico del caudal en el río Sinú
Alerta máxima en Urrá por aumento crítico del caudal en Sinú

Hidroeléctrica Urrá activa alerta máxima por aumento crítico del caudal en el río Sinú

La empresa hidroeléctrica URRÁ S.A. E.S.P. ha activado un nuevo llamado de alerta de máxima urgencia dirigido a todas las comunidades asentadas en las riberas del río Sinú, luego de registrar un incremento extraordinario y preocupante en los aportes de caudal hacia su embalse principal. Esta situación de emergencia se produce como consecuencia directa de las intensas y persistentes lluvias que han afectado la cuenca hidrográfica en las últimas semanas.

Incremento del 69% en el caudal y alerta roja operativa

Según los reportes oficiales emitidos por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), el caudal inicial medido a las 5:00 a.m. del sábado 14 de febrero alcanzó los 485 metros cúbicos por segundo (m³/s). Sin embargo, este volumen experimentó un aumento acelerado y sostenido, llegando a registrar 823 m³/s al cierre del período de monitoreo. Este incremento representa aproximadamente un 69% más en el flujo de agua entrante, configurando una situación de alta presión operativa para la infraestructura de la hidroeléctrica.

"Informamos a la comunidad que, debido al fuerte incremento en los aportes de caudal al embalse provocado por las lluvias en la cuenca, hemos tenido que aumentar significativamente las descargas aguas abajo", señaló la empresa operadora en un comunicado oficial. La compañía hizo un llamado enfático para que la población mantenga evacuadas las zonas ribereñas de alto riesgo y atienda de manera rigurosa todas las recomendaciones emitidas por los organismos de gestión del riesgo de desastres.

Operación en condiciones excepcionales y acumulación progresiva

La ANLA detalló en su informe técnico que, durante los últimos 14 días, el proyecto hidroeléctrico ha estado operando bajo condiciones excepcionales. Estas se caracterizan por descargas continuas a través del rebosadero, las cuales se realizan fuera de los parámetros normales de operación. Actualmente, el nivel del embalse se mantiene alrededor de los 130,5 metros sobre el nivel del mar (msnm), lo que representa aproximadamente 2 metros por encima de la cota de rebose vigente establecida en 128,5 msnm.

Esta configuración técnica evidencia una situación de contingencia operativa asociada a la evacuación permanente de volúmenes de agua, y no a una operación regular de amortiguación de crecientes. El balance volumétrico de la última jornada indica una pérdida neta aproximada de 3,3 millones de metros cúbicos de agua. No obstante, esta dinámica no permite recuperar el volumen de espera o vacío necesario en el embalse, lo que limita severamente su capacidad para amortiguar eventuales nuevas crecientes que puedan presentarse.

Riesgo inminente de inundaciones y llamado a la prevención

Las autoridades ambientales y la empresa operadora han advertido de manera conjunta que, si se presentan nuevos incrementos en las lluvias y en los aportes al embalse, el aumento de los caudales descargados aguas abajo sería directo e inmediato. Este escenario elevaría considerablemente el riesgo de inundaciones en las zonas ribereñas bajas del río Sinú, afectando a numerosas comunidades ubicadas en el departamento de Córdoba.

"Reiteramos a la ciudadanía la importancia fundamental de atender las informaciones que emiten los canales oficiales, y de seguir con máxima atención las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo de desastres", insistió la hidroeléctrica en su comunicado. La empresa además advirtió que "las lluvias en la cuenca aportante al embalse se seguirán presentando en los próximos días, por lo que es imperativo permanecer en estado de alerta permanente ante posibles nuevos incrementos de caudal".

El Grupo de Regionalización y Centro de Monitoreo (SIPTA) identificó durante el mismo periodo un ajuste gradual en el caudal descargado, que pasó de 644 m³/s a aproximadamente 653 m³/s. Este comportamiento sugiere una acumulación progresiva en el embalse, generando una diferencia creciente entre las entradas y las salidas de agua, lo que incrementa la presión operativa sobre toda la infraestructura de la hidroeléctrica Urrá.