Urrá mantiene alerta máxima en cuenca del Sinú ante riesgo de nuevas crecientes
La hidroeléctrica Urrá S.A. E.S.P. reiteró este martes que la cuenca del río Sinú continúa en alerta roja y solicitó mantener evacuadas las zonas ribereñas, ante la posibilidad de nuevas crecientes en las próximas horas y días. Aunque los aportes al embalse han disminuido levemente frente a los picos registrados durante la mayor parte del día, la empresa advirtió que siguen siendo elevados debido a la persistencia de las lluvias en la cuenca alta del río.
Operación del embalse controla picos críticos
Según el reporte técnico de la empresa, durante la jornada se registraron crecientes con picos de hasta 1.784 metros cúbicos por segundo. No obstante, la operación del embalse permitió controlar la situación sin realizar descargas superiores a 700 metros cúbicos por segundo, lo que evitó mayores afectaciones aguas abajo. "La prioridad es la protección de vidas humanas", señaló la compañía en su comunicado oficial.
Riesgo latente por pronósticos de más lluvias
A pesar de la leve reducción en los aportes, Urrá insistió en que los pronósticos meteorológicos indican más precipitaciones en las próximas horas, por lo que no se descarta un nuevo incremento del nivel del río. La recomendación es clara: mantener evacuadas las zonas en riesgo previamente identificadas por las autoridades, permanecer atentos a los comunicados oficiales y seguir las instrucciones de los organismos de gestión del riesgo.
Situación crítica en Córdoba y Sucre
La emergencia es especialmente grave en el departamento de Córdoba, donde más de 70.000 familias resultaron damnificadas por las inundaciones. De los 30 municipios del departamento, 23 presentan afectaciones y al menos 12 están en situación crítica. En Montería, el nivel del río alcanzó los 3,79 metros en el Puente Metálico, superando en nueve centímetros la línea base.
La capital cordobesa enfrenta una emergencia habitacional sin precedentes: cerca de 20.000 viviendas fueron declaradas inhabitables y 1.095 quedaron completamente destruidas. Las pérdidas económicas en el departamento superan los 4 billones de pesos, incluyendo daños en infraestructura, cultivos y redes de servicios públicos.
En el departamento de Sucre, la emergencia también se agrava. Alrededor de 39.000 familias están afectadas, especialmente en la subregión de La Mojana, históricamente vulnerable por la confluencia de los ríos Magdalena, Cauca y San Jorge. En Coveñas, se reportaron 3.200 familias damnificadas a inicios de febrero, mientras que algunas zonas de La Mojana completan hasta cuatro años continuos bajo el agua.
Respuesta gubernamental y causas estructurales
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, declaró la calamidad pública y solicitó apoyo urgente al Gobierno nacional, incluyendo la designación de un gerente para la emergencia y el uso de recursos de regalías para atención inmediata. Por su parte, la gobernadora de Sucre, Lucy García Montes, ha advertido sobre el riesgo de una crisis sanitaria si las aguas no bajan pronto.
Las intensas lluvias han sido atribuidas a frentes fríos que afectan la región Caribe y a fenómenos asociados al cambio climático. Sin embargo, expertos advierten que la emergencia también refleja problemas estructurales como:
- La ocupación desordenada del territorio
- Decisiones históricas que desconocieron el comportamiento natural del río Sinú
- Falta de planificación urbana adecuada en zonas ribereñas
- Infraestructura insuficiente para manejar eventos climáticos extremos
Vigilancia permanente y llamado a la precaución
Urrá insiste en que la alerta roja se mantiene y el llamado es a no regresar a zonas inundables hasta que las autoridades lo autoricen formalmente. La cuenca del Sinú sigue bajo vigilancia permanente y cualquier variación en los niveles podría traducirse en nuevas evacuaciones. La empresa monitorea constantemente las condiciones hidrometeorológicas y mantiene comunicación directa con las autoridades locales y regionales.
La emergencia aún no termina y la situación requiere atención continua. Las comunidades afectadas necesitan apoyo humanitario inmediato, mientras las autoridades trabajan en planes de reconstrucción y prevención para futuros eventos similares. La coordinación entre entidades gubernamentales, empresas privadas y organismos de socorro será crucial en las próximas semanas para mitigar los efectos de esta crisis climática.



