Gobierno declara emergencia nacional por crisis climática en ocho regiones
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha tomado una medida extraordinaria al declarar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en respuesta a la grave situación climática que afecta al país. La decisión, formalizada mediante el Decreto 0150 del 11 de febrero de 2026, establece un marco de acción inmediata para enfrentar las consecuencias de la intensa ola invernal.
Departamentos afectados por la emergencia
La declaratoria de emergencia abarca específicamente ocho departamentos que han sido particularmente golpeados por las condiciones climáticas adversas:
- Córdoba
- Antioquia
- La Guajira
- Sucre
- Bolívar
- César
- Magdalena
- Chocó
Estas regiones han experimentado lluvias torrenciales e inundaciones sin precedentes durante las últimas semanas, generando una crisis humanitaria de proporciones significativas.
Impacto humano y material de la ola invernal
Según las evaluaciones preliminares del gobierno nacional, la situación climática ha provocado daños considerables:
- 14 personas fallecidas como consecuencia directa de las inundaciones y deslizamientos
- Más de 9.000 viviendas completamente destruidas por las aguas
- Aproximadamente 50.000 familias damnificadas que requieren asistencia inmediata
- Infraestructura vial y agrícola severamente afectada en múltiples municipios
El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, ha explicado que la medida se justifica por razones sobrevinientes de carácter excepcional que requieren atención urgente por parte del Estado.
Alcance y duración de la medida presidencial
La declaratoria de emergencia tendrá una vigencia inicial de 30 días, durante los cuales el gobierno podrá implementar mecanismos extraordinarios para:
- Destinar recursos de manera ágil a las zonas afectadas
- Coordinar acciones entre diferentes entidades estatales
- Atender las necesidades humanitarias de las poblaciones vulnerables
- Iniciar procesos de reconstrucción en las áreas más dañadas
Esta medida representa una respuesta institucional a lo que las autoridades han calificado como una situación climática excepcional que supera las capacidades de respuesta ordinarias del Estado colombiano.



