El temor por un posible explosivo sembrado en una escuela rural de Jamundí movilizó a la comunidad a realizar una inspección que finalmente descartó la amenaza. Líderes del corregimiento de Timba verificaron las instalaciones de la institución educativa José María Córdoba tras recibir información sobre un artefacto explosivo colocado por disidentes de las Farc.
Antecedentes de la amenaza
La alerta surgió luego de que, según versiones de la comunidad, la disidente alias Mónica, del frente 'Jaime Martínez', convocara a una reunión clandestina en la vereda La Esperanza, en Buenos Aires (Cauca). En ese encuentro se habría indicado que un explosivo estaba ubicado junto a un árbol de mamoncillo cerca de la escuela, poniendo en riesgo a estudiantes y docentes.
Inspección comunitaria
Ante la amenaza, los habitantes de Timba, liderados por líderes locales, recorrieron los alrededores del plantel educativo. Revisaron cada cimiento y estructura, concluyendo que no existía ningún artefacto explosivo que representara un peligro para la comunidad estudiantil.
Respuesta de las autoridades
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, indicó que recibió la información pero que las autoridades no habían podido confirmar su veracidad. Posteriormente, la Alcaldía de Jamundí emitió un comunicado: "La comunidad del corregimiento de Timba en Jamundí, a través de un trabajo liderado por líderes de la localidad, hicieron un rastreo por los alrededores de la institución educativa José María Córdoba y no encontraron ningún artefacto explosivo abandonado o sembrado en el lugar".
La Alcaldía también pidió evitar la difusión de información errónea, ya que los más afectados son los niños, niñas y adolescentes que estudian en la sede. Por su parte, el Ejército corroboró la información y descartó cualquier presencia de artefactos explosivos, manteniendo acciones de vigilancia en el área.
Contexto de violencia
La tensión en la región se explica por la escalada terrorista que los disidentes de 'Iván Mordisco' han desatado desde el 24 de abril en los departamentos de Valle, Cauca y Nariño. En Cauca, un ataque dejó 20 civiles muertos, entre ellos adultos mayores, y más de 30 heridos, incluidos cinco niños. La comunidad de Timba, consciente de esta situación, actuó con prudencia pero sin alarmismo.



