Familias de Mallama permanecen en albergues tras devastadora avalancha
Las familias de la vereda La Oscurana, en el municipio de Mallama, Nariño, continúan enfrentando una situación crítica tras la tragedia del pasado 6 de febrero, cuando una avalancha sepultó varias viviendas como consecuencia del fuerte invierno, causando la muerte de siete personas de una misma familia.
Evacuación voluntaria y atención inmediata
Un total de 10 familias que vivían a pocos metros del área donde se presentó el movimiento en masa tomaron la decisión de evacuar voluntariamente. Estas familias recibirán un subsidio de arrendamiento por parte de la administración municipal mientras se resuelve su situación habitacional.
Desde el día de la tragedia, las autoridades y organismos de socorro han dirigido todos sus esfuerzos en la atención de la grave emergencia, con la entrega de ayudas a las familias de la zona afectada, las cuales sufrieron los estragos de un movimiento en masa registrado en una zona de páramo.
Testimonios de los afectados
Deisy García, una de las damnificadas de La Oscurana, comentó que encontrar un techo donde vivir ha sido una preocupación constante. "Los familiares todos han tenido que ir a pedir posada a las diferentes comunidades; estamos un poquito apretados y pidiendo la ayuda a todas las entidades", declaró la preocupada mujer.
Por su parte, Gerardo Escobar, otro habitante de la misma vereda, señaló la desolación que encontró al regresar: "Fue muy difícil llegar acá y mirar todo hecho un desastre, ya no miro las viviendas de los vecinos, se escucha a la gente gritar y llorar y nosotros sin poder dar un auxilio".
Ayudas humanitarias entregadas
Para mitigar el impacto causado por la tragedia, la Gobernación de Nariño y la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres hicieron la entrega a las comunidades de elementos esenciales:
- 65 mercados para alimentación básica
- 65 kits de aseo para atención comunitaria
- 3 tanques de 3.000 litros para almacenamiento de agua
- 65 filtros para potabilización de agua
La población afectada está recibiendo garantías de alimentación, abrigo y acceso temporal a agua potable, mientras se estabilizan las condiciones en ese sector del pie de monte costero del departamento.
Evaluación técnica y medidas preventivas
El equipo técnico de la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres de Nariño ya realizó una evaluación del comportamiento del terreno en la parte alta del escarpe, donde se identificaron grietas y material suelto como producto del desprendimiento inicial.
Gabriel Ocaña, director administrativo de Gestión de Riesgo de Desastres, precisó que "el volumen de material identificado en la parte superior de la zona es menor al evento inicial y que la probabilidad de un desprendimiento de mayor magnitud es baja". No obstante, se mantiene la recomendación de no habitar las viviendas ubicadas en la zona directa de afectación.
Próximas acciones y apoyo continuo
Entre las acciones más inmediatas a realizar, se contempla la normalización progresiva del servicio de energía y la adecuación temporal de la bocatoma con los tanques entregados. Los filtros de cerámica permiten potabilizar el agua hasta en un 90 por ciento, proporcionando un recurso vital para la comunidad afectada.
Daniel López, coordinador municipal de Gestión del Riesgo, agradeció el apoyo brindado por las autoridades departamentales y los organismos de socorro, destacando que este respaldo es fundamental para avanzar en el proceso de recuperación comunitaria.
Mientras tanto, en la zona afectada se mantienen las labores de remoción de escombros con la ayuda de maquinaria de las Alcaldías Municipales de Mallama y Ricaurte, en un esfuerzo conjunto por restablecer las condiciones de normalidad en esta comunidad golpeada por la tragedia.



