Ideam advierte sobre El Niño Costero: Aumento de lluvias en Colombia sería regional
Ideam alerta sobre El Niño Costero y lluvias en Colombia

Ideam monitorea condiciones oceánicas que podrían generar El Niño Costero en Colombia

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) se encuentra realizando un seguimiento exhaustivo de las condiciones oceánicas y atmosféricas en el océano Pacífico, ante la posible formación de un fenómeno climático regional conocido como El Niño Costero. Este evento, asociado específicamente al calentamiento del Pacífico cercano a las costas, podría generar un incremento significativo de las precipitaciones en algunas zonas del territorio nacional.

¿Qué es el fenómeno de El Niño Costero?

De acuerdo con los reportes técnicos del Ideam, El Niño Costero se trata de un calentamiento particular del océano Pacífico que ocurre cerca de las costas de Perú, Ecuador y el suroccidente colombiano. Este fenómeno puede favorecer condiciones de mayor humedad atmosférica, intensificar la evaporación del agua oceánica y provocar aumentos considerables en las precipitaciones en esta región específica.

La entidad aclara una distinción crucial: "Aunque se relaciona con el calentamiento del océano, no es lo mismo que el fenómeno de El Niño global, ya que ocurre en una zona diferente del Pacífico y sus impactos son más regionales y localizados". Esta precisión es fundamental para entender que los efectos no serán generalizados en todo el país.

Impactos regionales en Colombia

Con base en los estudios y monitoreos realizados, el Ideam proyecta que este fenómeno costero se desarrollaría especialmente en los departamentos de Cauca y Nariño, donde se podrían registrar incrementos graduales en las precipitaciones si las condiciones oceánicas actuales se mantienen. La entidad enfatiza que, de persistir las anomalías térmicas en el Pacífico oriental, estos aumentos de lluvia serían más pronunciados en dichas regiones.

Sin embargo, el Ideam también destaca que a nivel nacional, las precipitaciones dependen de múltiples factores locales y regionales. "Para Colombia, que estemos entrando en una fase de neutralidad en el ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), significa que este fenómeno tendrá menos efectos en la precipitación y la temperatura en los próximos meses, y que el comportamiento atmosférico dependerá más de los patrones habituales de la temporada", señaló la entidad en su comunicado oficial.

Pronósticos internacionales y contexto climático

La Organización Meteorológica Mundial y el Centro de Predicción Climática de la NOAA han emitido recientes reportes que indican una probabilidad cercana al 60% de que el sistema climático del Pacífico ecuatorial se mantenga en condiciones neutrales entre los meses de marzo y mayo de 2026. Este pronóstico coincide con el periodo del verano en el hemisferio norte.

No obstante, las mismas organizaciones pronostican que entre abril y junio podría presentarse el fenómeno de El Niño tradicional, con probabilidades que alcanzan el 30%, y para los meses de mayo a julio podría incrementarse al 40%. Hasta la fecha, no se consolida de manera oficial un evento típico de El Niño ni de La Niña a nivel global.

Alertas hidrológicas actuales en Colombia

Mientras monitorea estas condiciones climáticas, el Ideam mantiene su sistema de alertas activo en todo el territorio nacional. Para el jueves 5 de marzo de 2026, la entidad reportó 23 subzonas hidrográficas en alerta roja por crecientes súbitas o posibles inundaciones:

  • 13 subzonas en la cuenca Magdalena-Cauca
  • 5 subzonas en el Pacífico colombiano
  • 5 subzonas en el Caribe colombiano

"Las condiciones de ríos y quebradas pueden cambiar rápidamente por las lluvias y los pronósticos varían según las condiciones atmosféricas", concluyó el Ideam, recordando la importancia de mantenerse informado a través de los canales oficiales de la entidad.

Finalmente, según los análisis del instituto meteorológico, Colombia experimentaría lluvias hasta abril, seguido de un periodo de calor que se extendería hasta finales del año, aunque estos patrones podrían modificarse según la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas en el Pacífico.