Incendio devasta complejo turístico en Troncal del Caribe: comunidades enfrentan crisis acumulada
Incendio arrasa cabañas en Troncal del Caribe: pérdidas millonarias

Incendio arrasa con complejo turístico en la Troncal del Caribe

La Troncal del Caribe enfrenta una nueva tragedia que profundiza la crisis en esta región del Magdalena. Un incendio de grandes proporciones consumió completamente un complejo turístico compuesto por diez cabañas y un restaurante ubicado cerca de la playa de Mendihuaca, dejando pérdidas materiales millonarias y decenas de familias sin empleo.

Una seguidilla de desgracias

Las comunidades de la zona viven lo que describen como su peor momento en años. Primero fueron los deslizamientos e inundaciones provocados por un frente frío, luego el colapso del estratégico puente Mendihuaca que fracturó la movilidad entre Magdalena y La Guajira, seguido por la crisis administrativa del Parque Tayrona que redujo drásticamente el turismo, y ahora este incendio devastador.

"Parece que el diablo se hubiera metido en esta zona", expresó un comerciante local mientras observaba las cenizas de lo que fue un próspero complejo turístico. Los habitantes buscan explicaciones para esta cadena de infortunios que ha golpeado sucesivamente los pilares económicos y sociales de la región.

Emergencia sin respuesta inmediata

El incendio, que según hipótesis preliminares habría comenzado por un cortocircuito, se propagó con velocidad alarmante debido a los materiales livianos de construcción. La madera de las cabañas alimentó las llamas que en minutos envolvieron todo el complejo.

La situación se complicó por la ausencia de servicios de bomberos cercanos. El cuerpo de bomberos tuvo que desplazarse desde Santa Marta, recorriendo varios kilómetros y atravesando la zona afectada por el colapso del puente Mendihuaca. Cuando finalmente llegaron al lugar, el fuego ya había consumido casi todo.

Mientras tanto, turistas, residentes, policías, militares y trabajadores formaron cadenas humanas utilizando baldes de agua y extintores manuales en un esfuerzo desesperado por contener las llamas. La escena fue caótica: colchones arrastrados por la arena, electrodomésticos mojados apresuradamente y muebles apilados de manera improvisada mientras el fuego avanzaba implacable.

Consecuencias económicas y sociales

Aunque afortunadamente no se registraron víctimas fatales, las pérdidas económicas son cuantiosas y el impacto social es inmediato y profundo. Decenas de familias que dependían laboralmente del complejo turístico -cocineros, personal de limpieza, guías, vigilantes y trabajadores informales- se quedaron sin empleo de un día para otro.

Entre lágrimas, los afectados se preguntan por qué todas estas tragedias ocurren simultáneamente. Para ellos, el incendio representa el último eslabón de una cadena de golpes que ha dejado a la Troncal del Caribe en una situación crítica sin precedentes.

Una región al borde del colapso

La suma de emergencias naturales, crisis institucionales y tragedias económicas pinta un panorama preocupante para una zona cuya economía depende casi exclusivamente del turismo. Menos visitantes significan menos ingresos, lo que a su vez genera migración, desempleo y abandono progresivo.

Mendihuaca, con su hermosa playa, se ha convertido en el reflejo de esta fragilidad estructural. Entre restos calcinados y muebles esparcidos sobre la arena, las comunidades intentan comprender cómo, en tan poco tiempo, su realidad económica y social cambió radicalmente.

En la Troncal del Caribe ya no se habla simplemente de reconstruir un negocio o reparar una vía. Se habla de sobrevivir a una de las peores temporadas que muchos residentes pueden recordar, una crisis multidimensional que parece no tener fin y que prueba la resiliencia de quienes llaman hogar a esta afectada región del Magdalena.