Inundaciones en Córdoba: Comunidades enfrentan riesgos sanitarios tras un mes de emergencia
Hace más de un mes que Leidy Barrios Ojeda abandonó su vivienda en Altos de Canaán, ubicada en la margen izquierda del río Sinú, a su paso por Montería, capital del departamento de Córdoba. El nivel del agua, que ha cedido de manera lenta pero constante, aún impide que ella y cientos de sus vecinos puedan retornar a sus hogares. A mediados de febrero, apenas unas semanas después de las lluvias atípicas que desencadenaron una emergencia afectando a más de 225.000 personas en la región según datos de la Contraloría, Barrios intentó rescatar algunos enseres de su casa.
Un regreso desolador entre aguas contaminadas
Con el agua al nivel del pecho, Barrios nadó hasta su vivienda, construida sobre tablas de madera verde, con la esperanza de recuperar ropa, electrodomésticos o productos de la tienda que operaba desde su hogar. Tras una hora de esfuerzo, solo logró extraer una pipeta de gas. Al salir, escurriendo agua y entre lágrimas, recordó el olor hediondo de las aguas negras que inundaban gran parte de su casa y las serpientes que encontró durante su inmersión. A finales de febrero, aunque el agua ha retrocedido, aún le llega a la rodilla, complicando cualquier intento de recuperación.
Las autoridades municipales y departamentales han recomendado evitar el contacto con el agua estancada y usar protección adecuada, como botas, en casos inevitables. Sin embargo, Barrios y muchos de sus vecinos se adentran en la zona con apenas pantalonetas, camisas y chanclas, arriesgándose para rescatar sus pertenencias. La Asociación Colombiana de Infectología (ACIN) explicó en un comunicado que las inundaciones son uno de los desastres naturales con mayor impacto sanitario a nivel global, incrementando significativamente el riesgo de enfermedades infecciosas transmitidas por agua, vectores o contacto directo, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad socioeconómica como Altos de Canaán.
El dengue: Una amenaza creciente en medio de la crisis
Mientras la preocupación por enfermedades como zika o chikungunya varía según las tasas de vacunación en los 25 municipios afectados de Córdoba, el dengue emerge como una inquietud generalizada. En Montería, donde históricamente han prevalecido enfermedades transmitidas por vectores, la secretaria de Salud, Lorena Portillo, expresa su temor por un posible aumento en los casos. Siendo Montería un municipio que siempre ha tenido estas enfermedades, nos preocupa que haya un incremento en el dengue, afirmó en entrevista.
Ante este panorama, el departamento solicitó al Ministerio de Salud ser incluido en la priorización para aplicar vacunas contra el dengue, anunciada a mediados de febrero. Hasta el momento, no se ha recibido una respuesta oficial, según fuentes cercanas a las reuniones entre la cartera y las secretarías de salud. Córdoba, con 10.488 casos, fue el tercer departamento con más incidencia de dengue en 2025, solo detrás de Santander y Meta, según el Instituto Nacional de Salud (INS).
Contexto epidemiológico y estrategias de respuesta
Alfonso Rodríguez-Morales, líder del Comité de Medicina Tropical de ACIN, destaca que Colombia ha experimentado ciclos epidémicos intensos de dengue, con picos en 2019-2020 y 2023-2024, tensionando los servicios de salud. En Córdoba, el riesgo se mantiene por condiciones climáticas favorables, urbanización acelerada y desigualdades en el acceso al agua potable. Tras las inundaciones, se incrementan los recipientes con agua acumulada, como tanques o llantas, lo que eleva el riesgo de brotes en las semanas posteriores.
Hasta la semana epidemiológica 7 de este año, el INS reportó 606 casos de dengue en Córdoba, cifra inferior a los 1.878 del mismo periodo del año anterior. No obstante, Rodríguez-Morales advierte que la combinación de mayor densidad del vector, alta circulación viral y poblaciones susceptibles puede desencadenar nuevos brotes. En Montería, las estrategias incluyen jornadas de limpieza, drenaje de aguas, recolección de basuras, desinfección y fumigaciones, además de la solicitud de priorización para la vacunación.
Vacunación contra el dengue: Una herramienta complementaria
El Ministerio de Salud inició la introducción escalonada de la vacuna contra el dengue, priorizando a niños de 9 años o que cursen cuarto grado en 2026, en 18 municipios de 11 departamentos. Córdoba no fue incluido en esta fase, lo que genera preocupación entre las autoridades locales. Para Rodríguez-Morales, la vacunación es una herramienta complementaria clave que puede reducir el riesgo de enfermedad grave y hospitalización, pero no reemplaza el control vectorial o las medidas comunitarias.
Si un departamento como Córdoba presenta alta carga histórica y riesgo incrementado tras inundaciones, es razonable que solicite revisar su priorización, señaló el experto, añadiendo que la decisión debe basarse en criterios técnicos, disponibilidad de dosis y análisis de costo-efectividad. Mientras tanto, se espera que en las próximas reuniones se emita un pronunciamiento concreto sobre la solicitud del departamento, en un contexto donde la salud pública sigue en jaque tras las inundaciones.
