Inundaciones históricas en Montería dejan más de 69.000 familias damnificadas
Lenis María Urieles, residente del barrio El Poblado en Montería durante 26 años, nunca había presenciado una inundación de la magnitud que afecta a su comunidad desde principios de febrero. "Jamás se había entrado de esa manera a las casas", afirma, destacando que aunque en años anteriores el agua llenaba las calles, esta vez penetró profundamente en los hogares.
Emergencia sin precedentes en la margen izquierda del río Sinú
Las inundaciones, desencadenadas por lluvias inesperadas a finales de enero debido a un frente frío, tomaron por sorpresa a cientos de familias. Urieles relata que el agua le llegaba al pecho y que inicialmente se resistía a abandonar sus pertenencias, hasta que comprendió la gravedad de la situación. "En un momento reaccioné y dije 'aquí ya no hay nada que hacer'". Para evacuar, sus hijos tuvieron que cargarla en la espalda mientras nadaban.
En el barrio El Níspero, varias cuadras al sur, Isaac David Carmona recibió alertas pero no anticipó la magnitud del desastre. "Perdimos todo, solo pudimos sacar alguna ropa para la bebé y salimos nadando", cuenta. Ambas familias forman parte de las más de 69.000 damnificadas en Córdoba, el departamento más afectado según el último reporte de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Albergues temporales y riesgos persistentes
Urieles y Carmona ahora comparten albergue en el Coliseo Miguel "Happy" Lora, uno de los más de 10 espacios habilitados por la Alcaldía de Montería. Aunque anhelan regresar a sus hogares, saben que no será posible en los próximos días debido a:
- Niveles de agua aún elevados en sus barrios
- Estancamiento de agua que representa riesgos para la salud
- Proliferación de insectos vectores de enfermedades
- Presencia de una babilla en El Níspero
Respuesta solidaria: 2.000 comidas diarias para los damnificados
Desde el 16 de febrero, una alianza liderada por Porkcolombia, en coordinación con la Fundación IMAT y la Alcaldía de Montería, entrega 1.000 desayunos y 1.000 almuerzos diarios en diferentes albergues de la capital cordobesa. En la regional del SENA, a pocas cuadras del coliseo, estudiantes del técnico de cocina y chefs de la Asociación Colombiana de Porcicultores preparan y despachan las raciones.
El esfuerzo culinario que llega "al corazón y al estómago"
Neder Espitia, uno de los estudiantes del SENA, destaca el desafío de cocinar para más de mil personas pero expresa orgullo: "Se siente orgulloso de que sus platos le estén llegando al corazón y al estómago de personas que están pasando por momentos tan difíciles". Gustavo Osorio Cardozo, otro estudiante, añade: "Nosotros, como cordobeses y monterianos, queremos dar ese grano de arena para ayudar a las personas más necesitadas".
Los chefs ejecutivos de Porkcolombia, como Duvan Lanzziano, aseguran que permanecerán en Montería "hasta que sea necesario". En lo que va de semana, esta alianza ha entregado:
- Más de 5.000 platos de comida
- Utilizando más de 400 kilogramos de carne de cerdo
- A siete albergues de la ciudad
- A cinco grupos respondientes a la emergencia
Llamado a la acción y reconstrucción
Urieles, consciente de que al regresar a El Poblado encontrará un "desierto que estuvo pasado por agua", hace un llamado urgente a los gobiernos nacional, departamental y municipal. Solicita ayudas no solo para recuperar pertenencias, sino también para evaluar las estructuras de las viviendas y determinar si pueden reforzarse o si las familias necesitarán buscar nuevos techos.
La solidaridad demostrada a través de la ayuda alimentaria contrasta con la magnitud del desafío que enfrentan miles de familias cordobesas, cuya recuperación requerirá esfuerzos sostenidos y coordinados en los próximos meses.