Grupo de siete personas desapareció durante más de 18 horas en el cerro de Monserrate
Dos adultos jóvenes que estaban a cargo de varios menores de edad han revelado los detalles de la ruta que tomaron antes de perderse en el cerro de Monserrate, en Bogotá, durante una caminata que se extendió por más de 18 horas. El grupo, conformado por siete personas entre niños, adolescentes y dos adultos de 22 y 24 años, fue finalmente rescatado por equipos de emergencia después de una intensa búsqueda nocturna.
La excursión que terminó en desorientación
Según el testimonio de los jóvenes responsables, la aventura comenzó en la mañana del 12 de abril cuando el grupo, perteneciente a actividades recreativas organizadas por una junta comunitaria de Kennedy, decidió subir al cerro por el sendero tradicional. "Realmente fue una aventura, sería mentira decirles que no la disfrutamos", afirmó Sebastián Vélez, uno de los adultos que acompañaba a los menores.
El plan original era llegar a una cascada ubicada en la parte posterior del cerro, para lo cual tomaron un sendero no autorizado. "Desde el momento cero, estuvimos como 10, 15 minutos bajando, aparecieron unos perros que no teníamos ni idea de dónde salieron, nos asustamos, seguimos bajando, y ya terminamos dando como dos vueltas a Monserrate, básicamente", relató Vélez sobre el momento en que comprendieron que se habían desorientado.
Condiciones precarias durante la noche
Wendy Rueda, la otra adulta que acompañaba al grupo, describió las dificultades que enfrentaron durante la noche en el cerro. "Intentamos no derrumbarnos porque fue una prueba bastante difícil para nosotros", señaló. Explicó que contaban con algunos alimentos y agua que les permitieron mantener al grupo en condiciones relativamente estables.
El director de la Defensa Civil, Alejandro Ortiz, confirmó que al momento del rescate encontraron a los siete jóvenes con síntomas de hipotermia, aunque con situaciones médicas controladas. "Habían pasado toda la noche y el día de ayer en condiciones precarias", indicó el funcionario.
Operativo de rescate coordinado
Tras el reporte de desaparición, las autoridades activaron un amplio operativo de búsqueda que incluyó al Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, Defensa Civil, PONALSAR, Policía Cívica e Idiger. El capitán Rodolfo Barrera explicó que las labores se realizaron de manera articulada entre todas las instituciones.
Los rescatistas utilizaron aeronaves no tripuladas equipadas con sensores térmicos durante la madrugada, aunque inicialmente no obtuvieron resultados positivos. Según los uniformados de la Defensa Civil, el grupo fue localizado aproximadamente a un kilómetro de un punto estratégico del operativo, cerca de una fuente de agua.
Testimonios de los rescatistas
Uno de los rescatistas describió el momento del hallazgo: "Los encontramos más o menos un kilómetro arriba. Ellos manifestaron que tenían mucho frío, hipotermia, además había una menor que tenía problemas asmáticos, pero al final llegamos, nos quitamos nuestras chaquetas, los abrigamos y les dimos un bocadillo para que cogieran calor".
Los uniformados explicaron que esta ruta ya estaba identificada por los organismos de rescate, ya que "siempre que se pierde alguien en Monserrate aparece ahí". Según su testimonio, el grupo habría pasado la noche refugiado debido a las bajas temperaturas, abrazándose para mantener el calor.
Reacción de los familiares
Fredy Gerez, padre de uno de los menores, relató la angustia que vivieron los familiares cuando el grupo no regresó a la hora acordada. "Nosotros los estábamos esperando a las once y media, por tardar a las doce del día en la casa. Subieron a las seis de la mañana y era que estuvieran en la casa a las doce del día", explicó.
La preocupación aumentó cuando los celulares del grupo se apagaron temprano en la tarde, cortando toda comunicación. El último rastro que se tuvo del grupo correspondía a una llamada de emergencia realizada alrededor de las 11:30 de la mañana al número 123.
Lecciones de la experiencia
A pesar del susto y las condiciones difíciles, los jóvenes responsables destacaron la confianza que los menores depositaron en ellos durante la travesía. "Ellos confiaban en mí y yo tenía que responderles a eso", afirmó Sebastián Vélez, quien asumió la responsabilidad de guiar al grupo.
La experiencia sirve como recordatorio de la importancia de seguir los senderos autorizados y prepararse adecuadamente para las excursiones en zonas naturales, especialmente cuando se trata de grupos que incluyen menores de edad. Las autoridades recomiendan siempre informar sobre las rutas planeadas y llevar equipamiento adecuado para las condiciones climáticas variables de la montaña.



