Crisis humanitaria en Córdoba expone contradicciones del gobierno Petro
El departamento de Córdoba enfrenta una de sus peores crisis humanitarias en años, con aproximadamente el 80% de su territorio afectado por lluvias inesperadas y devastadoras. Esta situación extraordinaria, que requiere una respuesta contundente del Estado colombiano, encuentra al gobierno del presidente Gustavo Petro limitado por una decisión propia: la declaratoria de emergencia económica sin las justificaciones técnicas necesarias.
Un decreto problemático y recursos bloqueados
La Corte Constitucional suspendió el decreto de emergencia económica del gobierno Petro por carecer de fundamentos válidos para recaudar impuestos extraordinarios. Ahora, cuando una emergencia real azota a Córdoba, el gobierno no puede acceder a los recursos que necesitaría para una respuesta adecuada. El presidente ha solicitado a la Corte levantar la suspensión, pero esta situación representa un disparo en el pie de su propia administración.
Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), describe la magnitud de la tragedia: "La inundación es mucho más grave de lo que se había podido prever en los escenarios más pesimistas". Entre el 1° y 2 de febrero, las precipitaciones fueron 1.600% mayores a lo normal, cayendo en cinco días el equivalente a todo un mes de lluvias.
Contraste entre retórica agresiva y gestión técnica
Mientras Carrillo mantiene un tono prudente y enfocado en la solución técnica, el presidente Petro ha optado por una retórica agresiva contra sus opositores políticos. Esta dicotomía se hizo evidente cuando seis alcaldes de municipios cordobeses esperaban para dialogar con el mandatario, quien respondió: "No estamos en un foro ni en una fiesta, ni haciendo manifestaciones".
Esta actitud revela una desconexión preocupante en un momento que exige colaboración entre todos los niveles de gobierno. Un departado históricamente golpeado por la desigualdad ahora enfrenta daños severos a su capacidad de supervivencia, mientras la respuesta estatal parece fragmentada.
Falta de responsabilidad en año electoral
Cuando se mencionó el escándalo de corrupción en la UNGRD, el presidente Petro minimizó la situación, argumentando que a la entidad "se la han robado diez veces más desde que se creó" y defendiendo a funcionarios bajo investigación penal. En un año electoral, esta postura evidencia una ausencia de reflexión y asunción de responsabilidades por parte del gobierno nacional.
La tragedia en Córdoba expone múltiples fallas sistémicas:
- Limitaciones presupuestales por decisiones gubernamentales anteriores
- Falta de coordinación entre el gobierno nacional y las autoridades locales
- Priorización de batallas políticas sobre soluciones prácticas
- Ausencia de un plan integral para departamentos vulnerables a fenómenos climáticos
La temporada de lluvias que se aproxima amenaza con agravar esta situación, mientras miles de cordobeses enfrentan daños materiales severos y un futuro incierto. La respuesta del Estado colombiano a esta crisis será una prueba decisiva para la capacidad de gestión del gobierno Petro frente a emergencias reales.