Una tormenta histórica amenaza con paralizar el noreste de Estados Unidos
Una potencial nevada "paralizante" se cierne sobre la ciudad de Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos este domingo 22 de febrero de 2026, desatando alertas de ventisca que no se veían desde 2017 y obligando a cancelaciones masivas de vuelos y declaraciones de emergencia en múltiples estados.
Impacto inmediato y medidas de emergencia
Las autoridades ya han reportado la cancelación de aproximadamente 6.500 vuelos debido a las alertas de ventisca que se extienden desde Nuevo Hampshire hasta Virginia. Los aeropuertos más afectados incluyen los de Nueva York, Newark, Boston y Filadelfia, según datos de FlightAware.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha declarado estado de emergencia en la ciudad de Nueva York, Long Island y partes del valle del Hudson. Nueva Jersey ha seguido el mismo camino, mientras que el gobernador de Connecticut, Ned Lamont, ha instado a la población a evitar circular por las carreteras desde la noche del domingo hasta la mañana del lunes.
Pronósticos alarmantes y advertencias extremas
Más de 35 millones de personas se encuentran bajo advertencias de tormenta de nieve mientras este sistema invernal amenaza con:
- Acumulaciones de nieve entre 38 y 50 centímetros (15-20 pulgadas) en amplias zonas del Atlántico Medio y Nueva Inglaterra
- Vientos con ráfagas de casi 80 km/h en Nueva York y hasta 112 km/h a lo largo de la costa
- Posibilidad de cortes eléctricos generalizados por la caída de ramas y cables
Brian Hurley, meteorólogo principal del Centro de Predicción Meteorológica de EE.UU., ha calificado este evento como una "tormenta potencialmente devastadora" para muchas zonas del noreste. Para la ciudad de Nueva York, Long Island, Nueva Jersey, la mayor parte de Rhode Island y el este de Massachusetts, la tormenta tiene el potencial de causar impactos extremos que superan la escala de cinco niveles utilizada por el Servicio Meteorológico Nacional.
Previsiones específicas por ciudades
El Servicio Meteorológico Nacional ha proporcionado estimaciones detalladas:
- Manhattan (Central Park): Podría acumular hasta 50 centímetros de nieve para cuando la tormenta se disipe el lunes
- Filadelfia y Boston: Podrían recibir hasta 48 centímetros (19 pulgadas) de nieve
- Washington D.C.: Se quedaría con sólo 7.6 centímetros (3 pulgadas)
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha pedido directamente a los residentes que se queden en casa y no circulen por las calles durante el evento meteorológico.
Una "bomba meteorológica" en desarrollo
Rob Carolan, propietario de Hometown Forecast Service, explica que a medida que la tormenta avanza por la costa, su intensidad aumentará considerablemente y se convertirá en una "bomba meteorológica", fenómeno que ocurre cuando la presión central de la tormenta baja 24 milibares en 24 horas.
"El pronóstico indica que la tormenta casi duplicará esa presión, con una caída de 40 milibares", añadió Brian Hurley, destacando la intensidad excepcional de este sistema.
Impactos en el transporte y perspectivas a largo plazo
La combinación de nieve espesa, intensa y húmeda con fuertes vientos promete:
- Retrasos extensos en viajes terrestres y aéreos
- Cortes de electricidad que probablemente se extenderán por la región
- Operación limitada del metro de Nueva York con posibles retrasos
- Horario de fin de semana para el Ferrocarril de Long Island el lunes
Carolan advierte además que la nieve generalizada en el noreste y el hielo extenso en los Grandes Lagos pueden mantener a la región atrapada en un patrón invernal tormentoso durante las próximas semanas.
"Creo que tendremos que esperar hasta abril para poder salir de este patrón", concluyó el experto, sugiriendo que este evento podría marcar el inicio de un período prolongado de condiciones invernales severas para la región.



