UNGRD alista plan de $1,3 billones para corregir fallas en reconstrucción de Providencia y Santa Catalina
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, confirmó que ya está listo el plan de acción específico para atender las fallas y necesidades pendientes en la reconstrucción de Providencia y Santa Catalina. El documento, valorado en $1,3 billones, fue socializado con la comunidad raizal y 26 sectores del Gobierno Nacional, y ahora avanzará a la fase de aprobación ante el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
Seis programas estratégicos para cerrar brechas
El plan contempla seis programas estratégicos orientados a cerrar brechas en la reconstrucción y fortalecer la infraestructura social y productiva del archipiélago. Entre las acciones más destacadas se encuentran:
- Construcción de un hospital de nivel 2
- Edificación de 100 viviendas nuevas
- Obras en servicios públicos y recuperación ambiental
- Equipamientos comunitarios y culturales
De acuerdo con Carrillo, la hoja de ruta también incluye medidas de fortalecimiento a la pesca artesanal, un plan maestro de acueducto y alcantarillado, la recuperación de playas, intervenciones en albergues y refugios, así como proyectos de transición energética. "El plan contempla acciones integrales que van desde la infraestructura básica hasta la reactivación económica y la protección ambiental", explicó el funcionario.
Concertación con la comunidad raizal
Un aspecto fundamental del proceso ha sido la concertación con el pueblo raizal. La UNGRD socializó el Plan de Acción Específico (PAE) con representantes de la comunidad, asegurando que sus necesidades y perspectivas fueran incorporadas en la planificación. "Este documento ya está concertado con la comunidad y representa un compromiso real con la reconstrucción integral del archipiélago", afirmó Carrillo.
La apuesta de la entidad es que este nuevo plan permita responder de manera más efectiva a las necesidades acumuladas en los últimos años, corrigiendo fallas identificadas en procesos anteriores de reconstrucción. El costo estimado de $1,3 billones será destinado a proyectos que buscan no solo reconstruir infraestructura, sino también fortalecer la resiliencia comunitaria y la sostenibilidad ambiental.



