Portugal enfrenta crisis hídrica con riesgo inminente de nuevas roturas en dique del Mondego
El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, alertó este miércoles sobre la posibilidad de que se produzcan nuevas roturas en el dique del río Mondego, ubicado junto a la ciudad de Coimbra, en el centro del país. Esta advertencia llega después de que se registrara una primera brecha en la zona de Casais, que ya ha causado inundaciones significativas en campos agrícolas de la región.
Autoridades en máxima alerta ante pronóstico meteorológico adverso
"No quiero dejar de alertar sobre la posibilidad de que puedan producirse otras roturas en las próximas horas", declaró Montenegro durante una rueda de prensa en Coimbra. El mandatario explicó que las autoridades ya anticipaban esta situación crítica, dado que el caudal del río Mondego había alcanzado su límite máximo. "Sabíamos que estábamos al límite del caudal del río Mondego, por lo que esta situación podía efectivamente ocurrir", añadió.
El panorama meteorológico complica aún más la situación. Montenegro destacó que en las próximas horas se esperan lluvias "constantes e intensas", aunque existe la posibilidad de una leve mejoría para el jueves. Sin embargo, el primer ministro fue claro al señalar que esta eventual mejoría no reducirá el nivel de vigilancia de las autoridades, ya que se pronostica un nuevo empeoramiento de las condiciones entre la noche del jueves y el viernes, con precipitaciones adicionales que incrementan el riesgo de nuevos incidentes.
Medidas de emergencia y evacuaciones preventivas
Frente a esta crisis, Montenegro transmitió un mensaje de "tranquilidad y serenidad" a la población, aunque reconoció que la situación del dique que conecta Coimbra con Figueira da Foz es "muy exigente". El primer ministro compareció junto a un equipo de alto nivel que incluía:
- El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa
- La alcaldesa de Coimbra, Ana Abrunhosa
- La ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho
- El presidente de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC), José Manuel Moura
La alcaldesa Abrunhosa detalló las medidas de evacuación que se están implementando. Además de las ya realizadas en las últimas horas en las áreas de São Martinho de Árvore, Quimbres y São João do Campo, las autoridades planean nuevas evacuaciones preventivas. Una de estas áreas requiere evacuación no directamente por la rotura del dique, sino porque está siendo inundada por lo que se conoce como "el río viejo".
Datos críticos y factores acumulativos
La ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, proporcionó datos técnicos alarmantes. Reveló que el caudal del Mondego alcanzó hoy el punto crítico de 2.000 m³ por segundo a la altura de Coimbra, lo que ha provocado el desbordamiento del río.
Carvalho explicó que ya desde ayer convergieron tres factores que han precipitado la crisis actual:
- Un caudal de aproximadamente 1.800 m³ por segundo
- Poca capacidad de retención en las dos presas principales, Algueira y Fronhas
- Un pronóstico meteorológico que anticipaba fuertes lluvias para hoy, jueves y viernes
La ministra precisó que estas dos presas no han sido suficientes para controlar el caudal del río, a pesar de las medidas preventivas implementadas desde inicios de enero. Estas medidas incluyeron descargas controladas de agua desde los embalses del país, que en conjunto han liberado un volumen equivalente a cerca de un año de consumo de agua en Portugal.
Perspectivas nacionales y coordinación interinstitucional
El presidente Rebelo de Sousa ofreció una perspectiva temporal más amplia, señalando que a partir del sábado "la situación puede que evolucione positivamente". Sin embargo, hizo hincapié en que las autoridades no solo están concentradas en la emergencia de Coimbra, sino que mantienen vigilancia en todo el territorio nacional, particularmente en las cuencas de los ríos Tajo y Sado, donde también se han activado alertas.
Esta crisis hídrica representa uno de los desafíos más significativos que enfrenta Portugal en materia de gestión de emergencias en los últimos años, requiriendo una coordinación sin precedentes entre los diferentes niveles de gobierno y las instituciones especializadas en protección civil.



