Super El Niño amenaza a Colombia: sistema eléctrico en estado crítico y alza en alimentos
Super El Niño amenaza a Colombia con crisis energética y alimentaria

Super El Niño: la amenaza climática extrema que pone en jaque a Colombia

Colombia se enfrenta a un giro climático drástico que podría comprometer severamente su estabilidad económica y energética durante el segundo semestre de 2026. Tras un inicio de año caracterizado por intensas precipitaciones, los modelos climáticos internacionales han activado todas las alarmas al proyectar la consolidación de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, ya catalogado por especialistas como un "Super El Niño".

Estado crítico del sistema eléctrico nacional

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha advertido que la transición hacia condiciones más secas es inminente. Según reportes internacionales recogidos por The Washington Post, las temperaturas en el océano Pacífico muestran un comportamiento atípico que evoca los eventos climáticos más severos de las últimas décadas.

Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, reveló que existe una coincidencia extraordinaria entre la NOAA de Estados Unidos y el ECMWF de la Unión Europea: ambos organismos sitúan la probabilidad de ocurrencia del fenómeno por encima del 80% entre junio y agosto de este año.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

De confirmarse estas proyecciones, Colombia enfrentaría uno de los eventos climáticos más intensos en más de un siglo, con impacto directo en el suministro de agua y la generación de electricidad. La mayor preocupación recae sobre el sistema energético nacional, que depende predominantemente de fuentes hídricas.

Acosta advirtió que el país ya arrastra un déficit del 2% en la oferta de energía firme, debido a retrasos en proyectos clave. "En un escenario de El Niño, con niveles bajos en los embalses, el país tendría que recurrir a las plantas térmicas, lo que elevaría la necesidad de importar gas en un contexto internacional complejo", explicó el experto.

Alerta máxima en el sector energético

Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidenta de Acolgen, fue más contundente al calificar el estado del sistema como "crítico". Según la dirigente gremial, el margen de maniobra para evitar apagones se ha agotado completamente.

Las proyecciones de XM para enero de 2026 indican que el déficit de energía podría alcanzar el 2,7% este año, equivalente al consumo total de una ciudad como Bucaramanga. La falta de entrada de nuevos proyectos en 2025 (solo operó el 10,8% de lo esperado) agrava exponencialmente la vulnerabilidad ante la sequía.

Impacto devastador en el sector agropecuario

El sector agropecuario no será ajeno a esta crisis climática. Andrés Valencia, exministro de Agricultura, alertó que un "Super Niño" en un contexto de inflación alta sería "muy grave" para la producción nacional.

La falta de lluvias afectaría directamente las cosechas del segundo semestre, impactando productos básicos como:

  • Arroz
  • Maíz
  • Café (cuya recolección principal ocurre entre octubre y noviembre)

Además, la sequía reduciría drásticamente la producción de leche y dificultaría la fertilización de los suelos, encareciendo significativamente el costo de vida de los colombianos.

Un análisis del Banco de Bogotá estima que este choque climático podría sumar 0,3 puntos porcentuales a la inflación total de 2026 y reducir el crecimiento económico en 0,1 puntos.

Medidas urgentes ante la crisis inminente

Ante la posibilidad real de racionamientos, expertos como Carmenza Chahín, exdirectora de la CREG, coinciden en que la magnitud proyectada obliga a tomar medidas inmediatas y contundentes.

La hoja de ruta planteada por los gremios incluye:

  1. Asegurar la disponibilidad de combustibles (gas, carbón y líquidos) para las plantas térmicas
  2. Intensificar el ahorro anticipado de agua en los embalses
  3. Agilizar los trámites de proyectos de generación que permanecen estancados

Aunque los meses de abril y mayo serán determinantes para consolidar estas señales climáticas, la coincidencia de los modelos internacionales sugiere que Colombia debe prepararse urgentemente para un periodo prolongado de austeridad hídrica y energética.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

El monitoreo constante del Pacífico será fundamental para ajustar las políticas públicas que, en este momento, se enfrentan a un escenario de incertidumbre extrema y riesgo elevado para el usuario final colombiano.