El 14 de mayo, el Servicio Geológico Colombiano reportó un temblor de magnitud 5,6 en El Litoral del San Juan (Docordó), Chocó. El sismo se sintió en varias ciudades del país. Ante este evento, surge la pregunta: ¿qué implica que un temblor supere la magnitud 5 y qué daños podría ocasionar?
¿Cómo se mide la magnitud de un sismo?
Las magnitudes sísmicas se expresan en la escala de Richter y en la escala de magnitud de momento (Mw). Ambas miden la energía liberada, pero con factores distintos, según National Geographic. La escala de Richter es logarítmica: un sismo de magnitud 5 se considera moderado, perceptible para las personas y con daños menores. Si supera 5,9, se cataloga como fuerte, con posibles daños severos.
La escala Mw, más precisa y usada actualmente, también clasifica un movimiento de 5 como moderado. Sin embargo, considera la duración del terremoto y el deslizamiento en la falla, según la Red Sismológica Nacional de Costa Rica. La profundidad del sismo es otro factor clave para evaluar daños.
Daños potenciales de un sismo mayor a 5
Un temblor superior a 5 puede provocar sacudidas intensas, daños en edificaciones, deslizamientos de tierra y activación de fallas sísmicas, de acuerdo con National Geographic. Si supera 5,9, podrían generarse réplicas, lesiones y pérdidas humanas, además de daños estructurales.
Para sismos de magnitud 7, las consecuencias incluyen graves daños estructurales, ruptura de tuberías y tsunamis, con afectaciones significativas hasta 250 kilómetros del epicentro, según La Vanguardia. Un sismo de magnitud 8 se considera grave, con rupturas del suelo, alto potencial de miles de víctimas y daños en infraestructuras.
Los terremotos de magnitud 9 ocurren una o dos veces cada 20 años, según la escala de Richter. Sus daños son devastadores: derrumbes generalizados, licuefacción, réplicas destructivas y pérdida segura de vidas. Finalmente, los de magnitud 10 son muy improbables, pero causarían colapso de estructuras, tsunamis masivos, rupturas masivas del suelo y pérdida masiva de vidas.
La escala del Servicio Geológico Colombiano
El Servicio Geológico Colombiano utiliza la escala macrosísmica europea (EMS-98), que evalúa la intensidad según los efectos reportados por la población. En esta escala, una intensidad de 2 es "apenas sentido", 3 es leve, 4 es ampliamente sentido, 5 es fuerte, 6 inicia daños, 7 genera daños moderados y mayores de 7 ocasionan daños severos.
Ante un sismo, es fundamental seguir las medidas de seguridad y buscar zonas seguras. La información precisa sobre magnitudes y escalas ayuda a comprender los riesgos y a prepararse adecuadamente.



