Tormenta histórica paraliza noreste de EE.UU. con récord de nieve en Nueva York
Una potente tormenta invernal ha sumido en el caos al noreste de Estados Unidos, estableciendo un récord histórico de nevada en la ciudad de Nueva York y paralizando completamente la región. El fenómeno meteorológico, que se intensificó rápidamente, ha dejado a su paso un escenario de bloqueos viales, cancelaciones masivas de vuelos y el cierre de servicios esenciales, afectando a millones de residentes desde Pensilvania hasta Massachusetts.
Nueva York bajo un manto blanco récord
En el corazón de la tormenta, la ciudad de Nueva York ha registrado acumulaciones de nieve sin precedentes para esta época del año, superando marcas que se mantenían desde hace décadas. Los barrios de Manhattan, Brooklyn y Queens amanecieron cubiertos por una capa blanca que alcanzó más de 50 centímetros en algunas zonas, obligando a las autoridades a declarar el cierre de escuelas, oficinas gubernamentales y el sistema de transporte público.
El Departamento de Transporte de la ciudad ha desplegado cientos de vehículos quitanieves y equipos de emergencia para intentar despejar las principales avenidas, pero la magnitud de la nevada ha ralentizado significativamente las operaciones. Además, se han reportado numerosos accidentes de tráfico y atascos en las autopistas interestatales, complicando aún más la movilidad.
Impacto regional y caos en el transporte
La tormenta no se ha limitado a Nueva York, extendiéndose por estados como Nueva Jersey, Connecticut y Rhode Island, donde también se han registrado fuertes nevadas y vientos huracanados. Los aeropuertos internacionales de la región, incluyendo el JFK y LaGuardia en Nueva York, así como el Logan en Boston, han cancelado más de 2.000 vuelos, dejando a miles de pasajeros varados.
Las autoridades meteorológicas han emitido alertas de tormenta invernal y advertencias por vientos extremos, instando a la población a evitar los desplazamientos innecesarios. Los servicios de trenes de cercanías y metro han sufrido interrupciones masivas, mientras que las carreteras interestatales como la I-95 y la I-84 permanecen parcialmente cerradas o con tráfico muy lento debido a las condiciones peligrosas.
Respuesta de emergencia y recomendaciones
Los gobiernos estatales y locales han activado planes de contingencia para hacer frente a la emergencia, incluyendo la apertura de refugios temporales para personas sin hogar y la distribución de suministros básicos. Los equipos de rescate han trabajado incansablemente para asistir a conductores atrapados y residentes afectados por cortes de energía, que han dejado a decenas de miles de hogares sin electricidad en áreas rurales.
Los expertos advierten que, aunque la tormenta comienza a disminuir, las temperaturas gélidas persistirán en los próximos días, aumentando el riesgo de formación de hielo en las carreteras. Se recomienda a la población:
- Mantenerse informada a través de canales oficiales sobre el estado de las vías y servicios.
- Evitar conducir a menos que sea absolutamente necesario, utilizando cadenas o neumáticos de invierno si es imprescindible.
- Revisar el estado de los sistemas de calefacción en el hogar y tener a mano kits de emergencia con alimentos no perecederos y agua.
Esta tormenta histórica subraya la vulnerabilidad de las regiones densamente pobladas ante eventos meteorológicos extremos, recordando la importancia de la preparación y la coordinación entre agencias para mitigar su impacto en la vida cotidiana y la economía regional.