Alerta por supuesta jugada de 'Comandos de Frontera' en zonas de paz de Putumayo
Alerta por jugada de 'Comandos de Frontera' en Putumayo

Alerta por supuesta jugada de 'Comandos de Frontera' en zonas de paz de Putumayo

Información exclusiva obtenida por este medio revela una preocupante alerta de inteligencia sobre las intenciones reales del grupo armado Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), facción conocida como 'Comandos de Frontera', en el marco de los diálogos de paz con el Gobierno Nacional.

La estrategia sospechosa en Putumayo

Según documentos confidenciales a los que tuvo acceso nuestra redacción, el grupo armado estaría preparando una jugada estratégica dentro del proceso de las Zonas de Ubicación Temporal y Capacitación Integral (ZUT-ZOCIUT). La maniobra consistiría en concentrar en estas zonas específicamente a combatientes que ya se encuentran en proceso de salida de la estructura armada, priorizando a aquellos que no son utilizados para tareas de combate directo.

"Los listados estarían priorizando a integrantes que no son utilizados para tareas de combate, muchos de ellos jóvenes que permanecen en las filas por ciclos de dos o tres años antes de ser retirados", confirmó una fuente de alto nivel consultada por este diario.

Contexto regional crítico

Esta alerta se ubica en el sur del país, específicamente en Putumayo, una región históricamente asediada por:

  • Presencia de múltiples grupos armados organizados
  • Economías ilegales que se disputan el control territorial
  • Corredores estratégicos para el narcotráfico hacia Brasil
  • Control sobre rutas, cultivos y pasos fronterizos

El sur de Nariño y Putumayo se han convertido en áreas de alta conflictividad donde operan estructuras como los 'Comandos de Frontera' y la 'Segunda Marquetalia', manteniendo un férreo control sobre actividades ilícitas.

Avances formales versus realidades ocultas

El pasado 5 de diciembre de 2025, en Llorente, corregimiento del municipio de Tumaco, las delegaciones del Gobierno Nacional y la CNEB dejaron constancia formal de un consenso para avanzar en la hoja de ruta de las ZUT-ZOCIUT. Este acuerdo representaba el desarrollo del Acuerdo No. 10 alcanzado en el quinto ciclo de diálogos y establecía:

  1. Inicio gradual y progresivo de las zonas de ubicación
  2. Garantías de seguridad física, económica y jurídica para los integrantes
  3. Objetivo de transición a la ciudadanía plena
  4. Terminación del conflicto armado
  5. Articulación con procesos de sustitución de economías ilegales

La verdadera intención detrás de la jugada

La preocupante revelación indica que, mediante esta estrategia, las zonas recibirían principalmente a personas que la organización armada ya no considera necesarias para su operación militar, mientras que el núcleo operativo mantendría intacto su control sobre los corredores ilegales y las rutas del narcotráfico.

Fuentes cercanas al proceso han señalado que "el grupo con esa jugada no estaría mostrando intenciones genuinas de paz", lo que genera serias dudas sobre la sinceridad de su compromiso con el proceso de diálogo.

Detalles operativos del acuerdo

El grupo negociador está encabezado por un vocero conocido como Walter Mendoza, y como resultado de las conversaciones se definió la creación de las ZUT-ZOCIUT con las siguientes características:

  • Ingreso inicial de 200 integrantes que dejarán las armas
  • Ubicación en el Valle del Guamuez (Putumayo) y áreas de Nariño
  • Carácter transitorio y temporal con ejecución gradual
  • Mecanismos de comunicación, monitoreo y verificación
  • Enfoque multidimensional y diferencial
  • Convergencia con otros instrumentos de construcción de paz
  • Mantenimiento de la vigencia del Estado Social de Derecho

Las zonas seleccionadas conectan territorios de alta presencia armada con rutas estratégicas del narcotráfico hacia la frontera sur, lo que añade complejidad adicional al proceso.

Perspectivas del proceso de paz

A pesar de estas alertas, el proceso con la CNEB representa, hasta ahora, el único diálogo en el que el Gobierno Nacional ha logrado avances sostenidos en la mesa de negociaciones. Sin embargo, la información revelada plantea interrogantes fundamentales sobre la voluntad real del grupo armado para abandonar sus estructuras criminales y comprometerse genuinamente con la paz.

La situación en Putumayo continúa siendo monitoreada de cerca por las autoridades, mientras se desarrolla este delicado proceso que busca poner fin a décadas de conflicto en una de las regiones más afectadas por la violencia y las economías ilícitas en Colombia.