Briceño, Antioquia: el epicentro de una compleja crisis de seguridad
El municipio de Briceño, en el departamento de Antioquia, se ha convertido en un escenario crítico de confrontaciones armadas que mantienen en vilo a sus habitantes. La reciente detonación de una moto bomba frente a la estación de Policía, ocurrida el 3 de abril de 2026 durante la Semana Santa, dejó a un uniformado herido y evidenció la escalada violenta en la región.
Un panorama fragmentado de grupos armados
Las autoridades identifican múltiples actores armados operando en Briceño. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, coinciden en señalar la presencia de las disidencias del frente 36 de 'Calarcá' y el 'Clan del Golfo'. Sin embargo, el panorama es aún más complejo.
Se suman el frente 18, comandado por alias Ramiro, y una nueva facción que habría abandonado la obediencia a 'Calarcá' dentro del 'Bloque Magdalena Medio' del 'Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF)' para alinearse con 'Iván Mordisco' del 'Estado Mayor Central'.
Rutas estratégicas del narcotráfico y terror
Estos grupos mantienen en Briceño rutas estratégicas para el narcotráfico, implementando acciones que generan terror entre la población. Su objetivo principal es desestabilizar las instituciones estatales mediante ataques contra la Fuerza Pública y, simultáneamente, contra la ciudadanía.
La Defensoría del Pueblo ha emitido alertas sobre la crítica situación de orden público, destacando que el frente 36 del 'Bloque Magdalena Medio' se enfrenta al 'Clan del Golfo' y al grupo emergente 'Guerrillas Campesinas Los Cabuyos'. Este último surgió en 2025 como una facción disidente del frente 18.
División histórica de las disidencias
La fragmentación actual tiene raíces históricas. 'Calarcá', cuyo nombre real es desconocido públicamente, se formó en las juventudes comunistas y se unió a las Farc en 1998. Ascendió en la cadena criminal hasta convertirse en el tercer al mando de esa estructura, participando incluso en el proceso de paz del gobierno de Juan Manuel Santos.
Tras la muerte de 'Gentil Duarte' en 2022, 'Iván Mordisco' asumió el mando del Estado Mayor Central. 'Calarcá' se convirtió en su segundo, hasta que en agosto de 2024 surgió la división que dio origen al EMBF. 'Mordisco' acusó a 'Calarcá' de liderar un "sector descompuesto" que buscaba legitimar un fraccionalismo mediante diálogos con el gobierno de Gustavo Petro.
Consecuencias humanitarias devastadoras
La Defensoría del Pueblo documenta graves consecuencias humanitarias. Hasta septiembre de 2025 se registraron 10 homicidios de jóvenes entre 17 y 28 años. En octubre del mismo año, 1.033 familias (2.110 personas) sufrieron desplazamiento forzado masivo luego de que el frente 36 ordenara evacuar zonas rurales por combates inminentes con el Clan del Golfo.
Los grupos armados ejercen una "gobernanza armada" sobre la población civil, distribuyendo panfletos con amenazas selectivas e imponiendo restricciones a la movilidad, incluyendo prohibiciones de circulación nocturna y exigencia de cartas de recomendación para ingresar al territorio.
Vulnerabilidades específicas de la población
Niños y adolescentes, que representan más de un tercio de la población, enfrentan alto riesgo de reclutamiento ilícito. El frente 36 utiliza tácticas de manipulación emocional y promueve un "estilo de vida armado". La desescolarización agrava esta vulnerabilidad.
Las mujeres están en riesgo de ser señaladas, estigmatizadas y violentadas, especialmente si trabajan en establecimientos frecuentados por grupos armados. Docentes han sido amenazados por el frente 36, presionados a abandonar el municipio, afectando gravemente el servicio educativo.
Contaminación del territorio y ataques a la salud
La Defensoría ha documentado graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, incluyendo ataques contra la asistencia en salud. En julio de 2025, integrantes del frente 18 detuvieron una ambulancia y agredieron a un paciente herido.
La contaminación del territorio con minas antipersona, municiones sin explotar y artefactos explosivos improvisados representa un alto riesgo para la vida civil, particularmente preocupante para comunidades que han intentado retornar a sus veredas.
El atentado con moto bomba y las investigaciones
El ataque del 3 de abril frente a la estación de Policía ocurrió en un contexto ya complejo. En diciembre del año anterior, soldados desactivaron explosivos improvisados en la vereda Travesías. Las autoridades creen que delincuentes escondieron esos artefactos para atentar contra la Fuerza Pública y campesinos que transitan los caminos.
La Policía Nacional y la Gobernación de Antioquia ofrecen una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que lleve a la captura de los responsables. Aunque no se ha atribuido directamente el atentado a 'Calarcá', todo apunta a que el grupo responsable pertenece a las disidencias por el modus operandi.
Sin embargo, debido a la división entre disidentes y la nueva alineación de facciones con 'Mordisco', la Fuerza Pública se abstiene por ahora de afirmar si el autor intelectual sería 'Calarcá' o el cabecilla del EMC.
Un territorio estratégico para economías ilícitas
Briceño representa un punto estratégico para el control de la movilidad y la captación de rentas ilícitas, provenientes principalmente de la siembra y resiembra de cultivos de uso ilícito y la explotación minera ilegal. Esta realidad económica alimenta la permanencia y confrontación de los grupos armados en la región.
La Defensoría advierte que las confrontaciones podrían agudizarse tras la reciente salida del frente 18 del EMBF y su adhesión al llamado Nuevo Estado Mayor Central que obedece a 'Iván Mordisco'.



