Operativo en La Guajira desarticula red criminal de las Autodefensas Conquistadoras
En una acción conjunta de alto impacto, las autoridades colombianas lograron la captura de María Mónica Graciano Quiñones, conocida en el mundo criminal con los alias de 'La Mona' o 'La Tía'. El procedimiento se desarrolló en el corregimiento de Mingueo, perteneciente al municipio de Dibulla, en el departamento de La Guajira, una zona históricamente afectada por la presencia de grupos armados ilegales.
Articulación interinstitucional para un golpe estratégico
El operativo fue ejecutado por unidades especializadas de la Policía Nacional, específicamente a través de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, en coordinación estrecha con la Fiscalía General de la Nación. Esta colaboración permitió una intervención precisa y fundamentada en investigaciones de inteligencia que venían desarrollándose desde hace varios meses.
Según los reportes oficiales, Graciano Quiñones tenía una trayectoria delictiva extensa y ocupaba un lugar de confianza dentro de la estructura criminal. Las autoridades señalaron que mantenía vínculos directos con alias 'Nain', también identificado como 'Bendito Menor', quien ejerce el liderazgo de la subestructura 'Javier Cáceres', perteneciente al grupo armado organizado Autodefensas Conquistadoras de la Sierra.
Roles clave en el sostenimiento del grupo ilegal
Las investigaciones judiciales revelan que la capturada desempeñaba funciones logísticas y financieras esenciales para la supervivencia de la organización criminal. Sus responsabilidades incluían:
- La consecución y distribución de armamento de diverso calibre.
- La adquisición de material logístico para las operaciones en campo.
- El abastecimiento de alimentos y provisiones para los integrantes del grupo armado.
Estas actividades le permitían mantener operativa la estructura criminal en una de las regiones más complejas del país desde el punto de vista de la seguridad.
Implicaciones en crímenes atroces y labores de inteligencia ilegal
Más allá de su papel logístico, las autoridades han establecido que Graciano Quiñones participaba activamente en actividades de inteligencia criminal. Su modus operandi consistía en identificar a personas que se negaban a acatar las órdenes del grupo ilegal, información que posteriormente entregaba al componente armado para ejecutar represalias violentas.
Entre las acciones delictivas que se derivaban de esta inteligencia se encuentran:
- Extorsiones sistemáticas a comerciantes y habitantes de la zona.
- Imposición de trabajos forzados a la población civil.
- Homicidios selectivos contra quienes desafiaban la autoridad del grupo.
- Otras prácticas consideradas crueles e inhumanas por las autoridades.
Un crimen particularmente brutal
Uno de los casos más graves que se le atribuyen ocurrió en diciembre de 2025, cuando presuntamente participó en la planeación, retención, tortura, asesinato y desmembramiento de un joven venezolano de apenas 16 años. Este crimen, caracterizado por su extrema violencia, generó un profundo rechazo en la comunidad local y motivó una investigación más exhaustiva por parte de las autoridades.
Evidencia incautada y próximos pasos judiciales
Durante el operativo de captura, los agentes lograron incautar varios equipos de comunicación móvil que actualmente son sometidos a análisis forense especializado. El objetivo de estos peritajes es recolectar evidencia digital que permita:
- Fortalecer los procesos judiciales en curso contra la organización criminal.
- Identificar a otros integrantes de la red delictiva.
- Prevenir futuras acciones criminales de esta estructura armada.
Finalmente, María Mónica Graciano Quiñones fue puesta a disposición de un juez de control de garantías, quien avaló la legalidad del procedimiento de captura. Mientras tanto, las investigaciones continúan avanzando para esclarecer su participación en otros hechos criminales y determinar el alcance completo de sus actividades dentro de la organización ilegal.
Este operativo representa un golpe significativo a las finanzas y la logística de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, demostrando la efectividad de la coordinación interinstitucional en la lucha contra el crimen organizado en las regiones más afectadas por la violencia.



