Ejército desmantela peligrosa fábrica de explosivos en zona rural de Tibú
Una operación militar conjunta logró desarticular un complejo clandestino destinado a la fabricación de artefactos explosivos improvisados en el corregimiento de Versalles, área rural del municipio de Tibú, en la región del Catatumbo. El hallazgo, atribuido al grupo armado organizado residual Estructura 33, representa un golpe significativo a las capacidades ofensivas de esta organización ilegal.
Arsenal de guerra no convencional descubierto
Durante la intervención, efectuada con apoyo de la Fuerza Aeroespacial y en coordinación con la Policía Nacional, las tropas encontraron un arsenal que incluía:
- 320 detonadores para activación de explosivos
- 120 granadas artesanales específicamente adaptadas para ser lanzadas desde drones
- 80 kilogramos de material explosivo listo para uso
- 8 minas antipersonal con sistema de activación por alivio de presión
- 4 cilindros de 40 libras de capacidad
- 3 rampas de lanzamiento para proyectiles
- 15 metros de mecha lenta para detonaciones controladas
- 344 unidades de munición de diversos calibres
Capacidades aéreas y equipamiento militar incautado
El complejo, conformado por seis estructuras, no solo servía como centro de producción de explosivos, sino también como punto de coordinación para ataques con drones contra la Fuerza Pública. Entre el material incautado destacan:
- 4 controles remotos para operación de drones
- Un dron completo listo para ser utilizado
- 14 hélices de repuesto para aeronaves no tripuladas
- Dos motocicletas para transporte rápido
- Equipos de comunicación e intendencia de uso privativo de las Fuerzas Militares
La presencia de este último equipamiento refuerza la hipótesis de que el sitio funcionaba como un punto estratégico de operaciones del grupo armado, desde donde se coordinaban acciones ofensivas y se controlaba un corredor clave para restringir la movilidad de los habitantes locales.
Impacto en la seguridad regional
Según las autoridades, la neutralización de este complejo contribuye directamente a restablecer condiciones de seguridad en una de las zonas más afectadas por la presencia de grupos armados en Colombia. El Ejército Nacional manifestó su rechazo al uso de métodos de guerra no convencionales, señalando que estas prácticas representan una amenaza tanto para civiles como para uniformados.
Las operaciones militares continuarán desarrollándose en la región del Catatumbo con el objetivo de debilitar las capacidades de los grupos armados ilegales y garantizar la protección de las comunidades locales. Este desmantelamiento evidencia la sofisticación creciente de los métodos empleados por organizaciones criminales en zonas de conflicto histórico.



