Disidencias de las Farc reconocen atentado en Cajibío como "error táctico"
Las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias Iván Mordisco, han reconocido su responsabilidad en el atentado ocurrido en la vía Panamericana, a la altura de Cajibío, Cauca. En un comunicado, el grupo armado calificó el ataque como un "error táctico", una expresión que ha generado un fuerte rechazo debido a que la acción dejó al menos 20 personas fallecidas y 36 heridas, según el reporte inicial de las autoridades regionales.
El "error táctico" que indignó al país
El grupo armado, conocido como Estado Mayor Central, utilizó la frase "error táctico" para referirse a un ataque que no solo causó daños materiales, sino que afectó gravemente a la población civil. Las víctimas eran campesinos, habitantes de la región y personas que transitaban por una de las vías más importantes del suroccidente colombiano. En el comunicado, las disidencias argumentaron que la acción se produjo en medio de una operación contra fuerzas militares y que las víctimas civiles fueron una consecuencia no buscada.
Balance de víctimas y duelo regional
El balance oficial preliminar reportó 20 fallecidos, entre ellos 15 mujeres y 5 hombres adultos. Además, se registraron 36 heridos, incluyendo menores de edad, y tres personas en unidades de cuidados intensivos. El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, decretó tres días de duelo en el departamento por las víctimas de este atentado. La vía Panamericana, escenario del ataque, es un corredor estratégico para la movilidad de personas, alimentos, comercio y transporte de carga, conectando el centro con el suroccidente del país.
Contexto de violencia y desafíos para el Estado
El ataque en Cajibío pone nuevamente en evidencia la crítica situación de seguridad en el Cauca, una región donde confluyen corredores de movilidad, economías ilegales, disputas territoriales y la presencia de múltiples grupos armados. Este hecho plantea un desafío central para el Estado: cómo proteger a la población civil en zonas donde los grupos ilegales mantienen capacidad de ataque. La admisión de responsabilidad por parte de las disidencias no cierra el caso; las investigaciones deberán determinar quién ordenó y ejecutó la acción, así como las responsabilidades penales correspondientes. Mientras tanto, las familias de las víctimas esperan identificación, atención, reparación y justicia.



