Disidentes de las Farc ingresan a escuelas del Naya en estrategia de control sobre la niñez
La presencia de grupos armados en instituciones educativas del sector del Naya, en la región del Pacífico colombiano, ha generado una profunda preocupación entre autoridades y organizaciones de derechos humanos. Imágenes difundidas recientemente muestran a disidentes del frente 'Jaime Martínez' de las Farc entregando útiles escolares a estudiantes en colegios rurales, en lo que expertos califican como una clara estrategia de influencia sobre la población infantil.
Una violación grave de derechos humanos
Leonardo González, director de Indepaz, fue contundente al señalar que "lo ocurrido en el Naya es absolutamente inaceptable". Según su análisis, ningún grupo armado debería ingresar a escuelas, acercarse a niños, niñas y adolescentes, ni utilizar material escolar para hacer propaganda o ganar influencia. "Este tipo de prácticas buscan normalizar la presencia armada, generar simpatías y abrir camino al reclutamiento aprovechándose de la vulnerabilidad de las comunidades", explicó González.
El experto enfatizó que estas acciones constituyen una forma de instrumentalización de menores y una grave violación de sus derechos fundamentales. "No se trata de una ayuda social. Se trata de una estrategia de control y presión sobre la niñez", afirmó categóricamente.
Uso indebido del emblema de la Cruz Roja
Un aspecto que ha generado especial indignación es el uso indebido del emblema de la Cruz Roja por parte de los disidentes. Lina Tabares, de la Fundación Territorio de Paz, señaló que "están cometiendo una infracción directa del Derecho Internacional Humanitario" al utilizar este símbolo protegido en chalecos para ingresar a instituciones educativas.
Tabares advirtió que esta acción busca "dejar en la memoria de los niños y niñas la idea de que ese logo está relacionado con el grupo ilegal", lo que agrava significativamente la situación en una región ya de por sí vulnerable.
Autoridades investigan y verifican información
Por el momento, las autoridades se encuentran verificando la información y tratando de establecer con precisión la institución educativa donde se registró este caso. La región del Naya abarca varios municipios de los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, lo que complica la identificación exacta del plantel afectado.
Mientras tanto, reportes adicionales revelan que el reclutamiento de menores en esta región ha venido en aumento de manera alarmante. Solo en el municipio de Jamundí, en los últimos tres años, se han registrado aproximadamente 300 casos, tanto en áreas rurales como urbanas.
Contexto regional preocupante
Estos casos se suman al incremento de asesinatos de jóvenes en Buenaventura, otra región del Pacífico colombiano severamente afectada por la disputa entre grupos criminales. Estas organizaciones no solo atemorizan a la población, sino que imponen fronteras invisibles, controlan la movilidad ciudadana y utilizan la violencia para dominar las rentas ilegales.
La situación en el Naya representa un desafío significativo para las autoridades, quienes deben garantizar la seguridad de los estudiantes y prevenir que los grupos armados continúen utilizando las instituciones educativas como espacios para su propaganda y reclutamiento.



