Dos disidentes de las Farc se rinden ante la presión militar en el Cañón del Micay
En un significativo avance en las operaciones de seguridad en el suroccidente colombiano, dos presuntos integrantes del Frente Jaime Martínez, estructura armada ilegal al servicio de alias Iván Mordisco, se sometieron voluntariamente a la justicia en la zona rural del municipio de López de Micay, departamento del Cauca.
Presión operacional conjunta
La rendición de estos disidentes se produjo como resultado directo de la presión operacional ejercida de manera conjunta entre tropas del Ejército Nacional, la Armada de Colombia y la Fiscalía General de la Nación. La acción se desarrolló en el estratégico Cañón del Micay, un corredor históricamente afectado por la presencia de grupos armados organizados y economías ilícitas asociadas al narcotráfico.
Los dos individuos se presentaron ante unidades del Batallón de Infantería de Selva No. 56, orgánico de la Vigésima Novena Brigada, y del Batallón de Infantería de Marina No. 42, manifestando su voluntad de abandonar la estructura armada ilegal y acogerse a la justicia colombiana.
Material bélico incautado
Durante el procedimiento de entrega, los sujetos hicieron entrega de un importante arsenal que, según las autoridades, sería utilizado para ejecutar acciones criminales contra la población civil y la Fuerza Pública en esta región del Pacífico caucano.
Entre el material incautado se destacan:
- 12 fusiles de diferentes calibres
- Dos armas cortas y pistolas
- 619 cartuchos de munición
- Detonadores eléctricos
- Cilindros acondicionados con explosivos
- Un motor fuera de borda
- Material de intendencia
- Equipos de comunicaciones avanzados
Impacto estratégico en la región
Este resultado representa una afectación directa a las capacidades armadas, logísticas y de mando del Frente Jaime Martínez, reduciendo significativamente su margen de acción en un corredor estratégico para la movilidad criminal y el transporte de insumos y estupefacientes.
El brigadier general Alirio Aponte Sepúlveda, comandante de la Vigésima Novena Brigada, explicó: "Con este resultado operacional, se disminuye el riesgo de posibles acciones terroristas y ataques contra la Fuerza Pública y las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes que habitan la zona. Cada arma que sale de circulación y cada integrante que decide someterse voluntariamente a la justicia constituye un avance significativo".
Contexto del Cañón del Micay
El Cañón del Micay es considerado un punto clave para el accionar de organizaciones armadas al margen de la ley, debido a su compleja ubicación geográfica y a las rutas fluviales y terrestres que facilitan actividades ilícitas. Esta zona ha sido históricamente escenario de confrontaciones y presencia de grupos armados.
Las autoridades militares reiteraron que las operaciones continuarán de manera ofensiva y sostenida en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, con el objetivo de neutralizar amenazas, desarticular economías ilícitas y afectar las estructuras armadas ilegales que generan violencia en esta región del país.
Este sometimiento voluntario se enmarca dentro de las operaciones militares adelantadas en el suroccidente colombiano, donde la fuerza pública mantiene una presencia constante para garantizar la seguridad de las comunidades y el control territorial en zonas tradicionalmente afectadas por el conflicto armado.