Colombia autoriza la hidrólisis alcalina: ¿avance o riesgo forense?
La reciente autorización del Ministerio de Salud para implementar la hidrólisis alcalina como método de disposición final de cadáveres en Colombia ha generado un intenso debate en el país. Esta técnica, también conocida como "cremación líquida", utiliza agua, altas temperaturas y compuestos alcalinos para descomponer los tejidos orgánicos. Mientras algunos la ven como una alternativa económica y ecológica, expertos forenses alertan sobre la destrucción total del ADN y los riesgos para la identificación de desaparecidos.
¿Cómo funciona la hidrólisis alcalina?
Catalina Páez, vocera de la Cámara Exequial de Colombia, explicó que el proceso consiste en introducir el cuerpo en un contenedor con entre 600 y 1.000 litros de agua, sometido a altas temperaturas y sustancias alcalinas. "Los huesos pasan a secado, luego a trituración y eso es lo que se entrega a las familias", detalló. Sin embargo, desde el gremio exequial hay fuertes reparos. Páez advirtió que la resolución "abre las puertas a problemáticas ambientales que atentan contra la dignidad humana" y señaló un grave riesgo de seguridad: "al usar estas sustancias se pierde el ADN, lo que significa que grupos al margen de la ley pueden usar estos equipos para desaparecer personas".
Preocupaciones forenses
El exdirector del Instituto Nacional de Medicina Legal, Carlos Valdés, calificó la autorización como "un hecho muy grave desde el punto de vista forense". Según Valdés, "la hidrólisis alcalina destruye la molécula de ADN", lo que impide la identificación de restos humanos. En un país con más de 120.000 desaparecidos, advirtió: "se crea una técnica para destruir el cadáver y su identidad", lo que podría agravar la situación de miles de familias. Valdés también diferenció este método de la cremación tradicional: "en la cremación el ADN se fractura, pero se puede recuperar; en la hidrólisis alcalina se destruye completamente". Y agregó: "antes de implementar esto, debieron pensar en las familias de las personas desaparecidas".
Beneficios económicos y ambientales
Por otro lado, el experto Ariel Cortés destacó que se trata de "una técnica interesante, nueva y moderna que podría sustituir la cremación". Entre sus ventajas mencionó el costo: "un proceso puede pasar de seis millones de pesos a cerca de tres millones", así como un menor impacto ambiental. Frente a las preocupaciones por su uso indebido, Cortés aseguró que la regulación establece límites claros: "Solo se puede aplicar en muertes naturales; en casos de homicidio o accidentes los cuerpos deben pasar por Medicina Legal". Insistió en que "lo importante es que se cumpla la norma", comparando el control con el que ya existe sobre la cremación.
Críticas al proceso de aprobación
Pese a estas garantías, el sector exequial cuestiona que la medida haya sido adoptada por resolución y no mediante una ley debatida en el Congreso, donde una iniciativa similar ya había sido archivada. "No puede salir solo por resolución, tiene muchos vacíos y deja la responsabilidad al prestador", advirtió Páez. El llamado de varios expertos es a abrir un debate más amplio y fortalecer los mecanismos de control. Mientras tanto, la implementación de la hidrólisis alcalina avanza en medio de una discusión que enfrenta innovación tecnológica con memoria, justicia y dignidad.



