Un hecho de vandalismo sacudió este miércoles 6 de mayo a la capital del Valle del Cauca. Un hombre ingresó de forma violenta a la Iglesia La Ermita, uno de los templos más emblemáticos de Cali, y causó destrozos en varias imágenes religiosas. Testigos y videos difundidos en redes sociales muestran al sujeto en un visible estado de alteración, mientras lanzaba al suelo figuras de santos y otras representaciones religiosas.
Momentos de tensión en el centro de Cali
El individuo permaneció varios minutos dentro del templo, provocando daños visibles en el lugar. Según los registros grabados por ciudadanos, el hombre gritaba frases como “soy el diablo”, “soy el 666” y “arrepiéntanse”. Algunas versiones indican que podría haber estado bajo efectos de sustancias alucinógenas, aunque las autoridades no han confirmado esta información. La situación generó momentos de tensión entre los presentes, quienes alertaron de inmediato a la Policía.
Intervención policial y captura
Uniformados de la Policía llegaron al lugar, controlaron la situación y capturaron al individuo, quien quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación. El proceso judicial se adelanta por el delito de daño en bien ajeno. Las imágenes difundidas muestran esculturas destruidas, fragmentos en el suelo y afectaciones en distintos puntos del interior del templo.
Rechazo de la Arquidiócesis de Cali
La Arquidiócesis de Cali emitió un pronunciamiento oficial en el que calificó lo sucedido como una “dolorosa profanación”. En el comunicado, firmado por el arzobispo Luis Fernando Rodríguez Velásquez, se indicó que el hecho dejó daños importantes en todas las imágenes religiosas del templo. Asimismo, advirtió que lo ocurrido representa una afectación no solo para los fieles, sino también para los bienes culturales de la ciudad, debido al valor simbólico del lugar.
Capilla cerrada como signo penitencial
Como medida tras los hechos, la capilla estará cerrada hasta el próximo sábado 9 de mayo a las 10:00 a.m., “como signo penitencial”, según indicó la Arquidiócesis. El caso generó reacciones de rechazo en distintos sectores de la ciudad. El personero de Cali, Gerardo Mendoza, expresó su rechazo a los hechos y manifestó solidaridad con los feligreses afectados, además de destacar la intervención de la Policía que evitó daños mayores.



