Microbioma en mascotas: clave para salud digestiva, inmune y conductual
Microbioma en mascotas: clave para salud integral

Durante años, muchas enfermedades en perros y gatos fueron tratadas enfocándose únicamente en los síntomas visibles: problemas digestivos, alergias en la piel, enfermedades respiratorias o trastornos articulares. Sin embargo, la medicina veterinaria moderna está cambiando de enfoque. Hoy, especialistas de distintas áreas coinciden en que gran parte de estas afecciones podrían tener un punto de origen común: el microbioma.

Ese ecosistema microscópico, compuesto por bacterias, hongos, virus y otros microorganismos que habitan principalmente en el intestino, se ha convertido en uno de los temas más estudiados en la salud animal. Su importancia es tal que expertos aseguran que influye no solo en la digestión, sino también en el sistema inmunológico, el metabolismo, el comportamiento y el funcionamiento de órganos como pulmones, riñones, corazón, piel, músculos y cerebro.

El intestino: el gran centro del sistema inmune

Para la médica veterinaria integrativa Angélica María Roales Martínez, comprender el microbioma implica entender que el intestino es mucho más que un órgano digestivo. “Del 70 al 80 % del sistema inmunológico está en el intestino”, afirma la especialista. Según explica, allí se desarrolla buena parte de la respuesta inmunitaria del organismo, razón por la que enfermedades infecciosas, inmunomediadas y crónicas tienen relación directa con el estado de la microbiota intestinal.

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Desde los primeros días de vida comienza esa interacción. El cachorro o el gato recién nacido adquiere parte de su inmunidad mientras lacta de la madre y, posteriormente, todo lo relacionado con la alimentación, el ambiente y el estilo de vida influye en el equilibrio de ese ecosistema interno. “Todo lo que comen diariamente representa un desafío para el organismo. Mantener una microbiota sana permite que otros sistemas como el renal, cardiovascular, pulmonar y la piel funcionen correctamente”, explica.

Cambios de conducta, vómitos y alergias: señales de alerta

Los especialistas aseguran que las alteraciones del microbioma pueden manifestarse de muchas formas. Algunas son evidentes y otras pasan desapercibidas durante meses. Roales menciona tres señales frecuentes que deberían alertar a los tutores de mascotas: cambios repentinos de comportamiento, como agresividad o irritabilidad; episodios recurrentes de vómito o diarrea; y enfermedades alérgicas o dermatitis que no mejoran con tratamientos convencionales.

Roales describe que a veces algunas mascotas sufren enfermedades alérgicas que no están bien diagnosticadas. “Inmunosuprimimos al paciente con corticoides, con medicamentos, pero realmente hay que buscar qué está pasando con la microbiota”. Esta relación aplica para los demás sistemas, por ejemplo “sabemos que cuando hay enfermedades renales se altera la microbiota y, por ende, cuando hay microbiota alterada se enferma también el riñón. Todas las bacterias tienen un papel específico en el intestino y a nivel general. En una enfermedad periodontal o en asma felino sabemos que hay unas bacterias específicas que mejoran la respuesta inmunológica a nivel respiratorio”.

La especialista explica que actualmente existen pruebas de laboratorio especializadas capaces de identificar qué bacterias intestinales están alteradas y qué tipo de probióticos podrían ayudar a restablecer el equilibrio. La experta insiste en que la idea es ver al paciente en su conjunto, por lo que es necesario mejorar el “ambiente” donde vive esa microbiota. En este sentido la medicina biorreguladora juega un papel clave para recuperar ese entorno. “Hacemos que esas bacterias tengan un buen lugar, desinflamamos para que tengan un efecto benéfico y damos un soporte al intestino para que se mantenga resolviendo los demás procesos inflamatorios crónicos. Siempre debemos ver el paciente en redes, como un todo”.

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Un ecosistema conectado con el sistema hormonal

La endocrinóloga veterinaria Alejandra Cáceres explica que el microbioma funciona como un ecosistema interconectado con distintos órganos y sistemas. “Una alteración en un sistema impacta el funcionamiento del resto, muchas veces a mediano o largo plazo”, sostiene. Desde el punto de vista hormonal, el microbioma participa en la regulación de procesos endocrinos y metabólicos, ayudando a potenciar respuestas favorables y disminuir factores perjudiciales para el organismo.

La especialista asegura que uno de los avances actuales consiste en integrar la medicina convencional con enfoques de medicina biorreguladora. “No dejamos de usar medicamentos como la insulina cuando son necesarios, pero buscamos que el paciente requiera menores dosis o menos tiempo de tratamiento y logre mayor estabilidad”, explica.

El microbioma también influye en pulmones y vías respiratorias

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de la comunidad veterinaria es la relación entre microbioma y enfermedades respiratorias. El médico veterinario Giovanni Bullón Botero explica que las enfermedades inflamatorias crónicas de la cavidad nasal suelen ser frustrantes tanto para veterinarios como para tutores debido a su complejidad y recurrencia. “Muchas veces vemos solo el sistema respiratorio, cuando realmente hay una interacción permanente entre mucosa, microbiota y ambiente”, explica.

Factores ambientales, contaminación, irritantes y alteraciones inmunológicas pueden modificar la microbiota respiratoria y favorecer enfermedades como rinitis crónica. Los síntomas más comunes incluyen: secreción nasal transparente, amarilla o con sangre; estornudos frecuentes; dificultad respiratoria; y sonidos respiratorios tipo ronquido. Bullón advierte que cuando estas enfermedades no se tratan a tiempo pueden volverse crónicas y deteriorar significativamente la calidad de vida del animal. “He tenido pacientes felinos tan congestionados que dejan de dormir bien y se vuelven agresivos”, relata.

El especialista destaca que actualmente existen herramientas diagnósticas más precisas, como cultivos especializados, pruebas moleculares y biopsias, que permiten identificar el origen exacto del problema y diseñar tratamientos más específicos.

Músculos, articulaciones y microbioma: una relación cada vez más evidente

Desde la fisiatría y ortopedia veterinaria, el médico Juan Fernando Villegas señala que el microbioma también tiene un impacto importante sobre músculos, huesos y articulaciones. Según explica, muchas alteraciones articulares podrían comenzar mucho antes de que aparezcan síntomas visibles. “Alguna alteración en el microbioma a nivel intestinal puede repercutir en la alteración articular, muscular y ósea. El problema es que solemos pensar en el microbioma solo cuando el paciente ya está cojeando o tiene dolor”, afirma.

Para el especialista, factores como la mala alimentación, el sedentarismo, el exceso de medicamentos y los hábitos inadecuados pueden alterar progresivamente el microbioma y desencadenar procesos inflamatorios que terminan afectando el sistema músculo-esquelético.

Medicina biorreguladora: tratar al paciente como un todo

El enfoque integral fue uno de los conceptos más repetidos durante el simposio. Willington Augusto Martínez Rosa, vocero de Heel Colombia, explicó que la medicina biorreguladora de sistemas busca tratar las enfermedades utilizando productos de origen natural y estrategias enfocadas en la detoxificación, inmunomodulación y soporte de órganos. “La idea es individualizar al paciente y trabajar mucho más en la prevención”, afirmó.

Igualmente, otra de las integrantes de Heel Colombia, Laura Peña, comparó el microbioma con un ecosistema. Si el ambiente está deteriorado, los organismos que viven allí tampoco podrán funcionar correctamente. La especialista aseguró que el principal reto para la medicina veterinaria actual es comprender al paciente como una red de sistemas interconectados. “Debemos ver cómo ese ecosistema interactúa con diferentes órganos y tenerlo en cuenta a la hora del abordaje clínico. No solamente es suprimir signos y síntomas, sino realmente tratar al paciente como un todo”.

Un nuevo paradigma en la salud animal

La investigación sobre microbioma aún sigue avanzando, pero los especialistas coinciden en que ya está cambiando la forma en que se entienden las enfermedades en perros y gatos. Hoy, factores como la alimentación balanceada, el uso responsable de antibióticos, la reducción del estrés, el ejercicio y los controles veterinarios periódicos son considerados pilares fundamentales para mantener el equilibrio del microbioma y prevenir enfermedades crónicas.

Lo que antes parecía limitado al aparato digestivo ahora es visto como un sistema capaz de influir en prácticamente todo el organismo. Y aunque todavía queda mucho por descubrir, la medicina veterinaria ya empieza a mirar hacia el intestino como uno de los grandes centros de salud integral de las mascotas.